El último día del presidente Fox

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POR JOHN AUTHERS
Hoy es el último día de Vicente Fox como presidente de México. El mercado lo va a echar de menos. El crecimiento económico en México ha sido sumamente desalentador bajo su mandato de seis años.

No avanzó en su agenda de reforma estructural para la economía, que incluía ampliar la base de impuestos, privatizar la electricidad, abrir la industria petrolera a la inversión extranjera y aflojar las leyes laborales. Este año, el crecimiento está en la senda para un 4.7%, el mejor año de su sexenio, y aún así nada estimulador.

Pero las acciones mexicanas han prosperado. En dólares, el índice patrón IPC ha tenido un retorno de 310% desde que el asumió el mando (26.6% al año). En pesos, subió 380% (30% por año), de acuerdo con datos de Bloomberg. Para comparar, el S&P 500 ha ganado 2.8% al año durante el mismo periodo, y el Nikkei 225, 1.2%. El índice MSCI de mercados emergentes ha ganado 17.5% cada año. El IPC ha superado incluso el índice Sensex de la India (25% por año). El único presidente de un país grande que haya ayudado más a los mercados es Vladimir Putin).

Esto va más allá de las acciones. México tiene el mercado de derivados de más rápido crecimiento del mundo, mientras la emisión de bonos corporativos ha subido a más de 60% al año bajo Fox.

México logró esto gracias a un dividendo de estabilidad. Al nivel macroeconómico, las autoridades han sido ortodoxos, haciendo bajar el déficit de presupuesto y reduciendo la inflación. Al nivel de la microeconomía, una serie de reformas a la bancarrota, gobernabilidad corporativa, financiamiento a la vivienda y pensiones, han disminuido el costo del capital.

La reserva de capital de paciencia representado por los fondos privados de pensiones Afores se han cuadruplicado bajo el tiempo de Fox y ahora está casi en los US$100 millardos.

La lección para los mercados emergentes es que la estabilidad paga dividendos. Fox deja el puesto en medio de gran inquietud social en el pobre Sur de México. Si los gobiernos adoptaran políticas como esas, la interrogante clave para los inversionistas es de naturaleza política: ¿pueden los políticos persuadir a la población para que siga siendo paciente mientras espera porque la estabilidad pague dividendos?

VERSION IVAN PEREZ CARRION