El masivo uso del Caballito de Mar como souvenir hace peligrar su pervivencia

El masivo uso del Caballito de Mar como souvenir hace peligrar su pervivencia, fuente externa
El masivo uso del Caballito de Mar como souvenir hace peligrar su pervivencia, fuente externa

La Asociación Hyppocampus tiene por objetivo desde hace años concienciar a la población de la importancia de este animal marino. Cristina Mena es su directora y habló con EFEverde para explicar la labor de este grupo al que se unen todos los años voluntarios para contribuir a que Caballito de Mar (Hippocampus guttulatus) pueda seguir prosperando en la laguna del Mar Menor.

“La trayectoria de nuestra Asociación comenzó en el año 2006, cuando nos constituimos con un programa de voluntariado ambiental en espacios protegidos de la región de Murcia y que arrancó su programa en 2007, con un marco concreto de acción que era el Mar Menor”.

“Esta especie, antaño muy abundante en las aguas del Mar Menor, ha experimentado durante los últimos 20 años un marcado declive de su población, lo que le ha llevado en la actualidad a un estado crítico”, indicó Mena.

El proyecto Hypoccampus, formado por voluntarios, miembros de la asociación y con el apoyo de la Dirección General del Medio Natural de la Conserjería de la Presidencia de la Región de Murcia, centra su actividad desde entonces en el estudio y recuperación de la población de caballitos de mar, y tratar de dotarle de una figura de protección eficaz, una herramienta útil en la defensa y recuperación de este pequeño tesoro de nuestro patrimonio natural.

La actuación de Hippocampus se centró desde su inicio en tres pilares que eran la educación ambiental, investigación y programas de acción.

“Con el programa de voluntariado queríamos cubrir la parte de campo, identificación de la población de caballitos de mar – dijo Mena-, con el objetivo de intentar proteger la especie de hippocampus guttulatus, que es que es el de pico largo que más abunda en el Mediterráneo. Esta tarea ha necesitado de la formación de voluntarios en el buceo científico y de su entrenamiento en la localización de sus ejemplares, caracterizados por su capacidad de mimetizarse con el entorno y pasar así desapercibidos para los ojos no entrenados”.

Para intentar protegerles, una de las condiciones fundamentales era saber exactamente cuántos caballitos había en esta zona porque hasta hora y “desde hace unos trece años era abundante y todo el mundo que se encontraba en la laguna había cogido muchísimos caballitos, pero se hacía muy evidente que la cantidad había ido disminuyendo porque la gente había dejado de verlos”, expuso la directora de Hippocampus.

Lo primero que hizo Hippocampus fue realizar un diseño muestral, con una determinada metodología para poder realizar en el campo de acción censos visuales por parejas, “lo que nos llevó muchos años”.

Para este trabajo, Mena señaló que se realizó mediante inmersión, rastreando sobre el suelo y con botellas de oxígeno, debido a la potencialidad de mimetizarse que tienen los caballitos de mar.

Los datos obtenidos a lo largo de los últimos años de trabajo de la Asociación revelan un estado crítico para la especie, por lo que “la actual situación impone a quienes se han propuesto como finalidad su pervivencia, dotar al caballito de mar de una figura de protección eficaz, una herramienta útil en la defensa y recuperación de este pequeño tesoro de nuestro patrimonio natural”, indicó la directora de la Asociación.

Cristina Mena informó que “el caballito de mar se encuentra recogido en el Libro Rojo de los Vertebrados de la Región de Murcia, así como en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, por el que se prohíbe dar muerte, dañar, molestas o inquietar a las especies incluidas en este listado”.