El mediador

El mediador

Claudio Acosta

Ojalá no lo hubiera dicho ya que se trata de uno de sus colaboradores de mayor confianza, pero sin querer queriendo el presidente Luis Abinader lo puso en evidencia cuando se ofreció a mediar en el conflicto entre la ADP y el ministro de Educación Roberto Fulcar, a quien el gremio acusa de violar los acuerdos pactados el año pasado, sobre todo lo que tiene que ver con el aumento de sueldo.

El mandatario señaló que siempre está dispuesto a mediar en cualquier conflicto, pero aclaró que el tema de educación tiene que verse de manera integral, tomando en cuenta las circunstancias especiales que está viviendo el país.

Y sugirió que en las discusiones entre el Ministerio de Educación y la ADP, que reclama un aumento salarial del 25%, participen también instituciones vinculadas al sector educativo.

Siempre se agradece la buena disposición del Presidente de la República de intervenir en cualquier impasse o conflicto, pues no hay dudas de que en el país mas presidencialista de la bolita del mundo su involucramiento directo agiliza las soluciones.

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Pero también lo distrae de asuntos más relevantes que requieren de toda su atención y energía, más allá de la intemperancia de la ADP y la inhabilidad (vamos a decirlo de esa manera) del Ministro de Educación para entenderse con su directiva.

Y si tiene que intervenir personalmente cada vez que a alguno de sus colaboradores se le tranca el juego con asuntos relativos a sus responsabilidades ministeriales, que se supone están en capacidad de resolver, no podrá atender como corresponde esos asuntos, complicando innecesariamente una agenda de trabajo que ya es tan intensa y agotadora que empieza a generar legítimos temores por su eventual impacto en la salud del mandatario.

La ADP, ya no es un secreto para nadie, se ha propuesto hacerle la vida imposible al Ministro de Educación y de paso también al Gobierno, y todo indica que, con la ayuda del propio Fulcar, lo está consiguiendo.

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