El modelo de desarrollo turístico ¿agotado en RD?

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POR FAUSTO ADAMES
El Informe Nacional de Desarrollo Humano 2005, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas plantea que si no se modifica el modelo de desarrollo del turismo en la República Dominicana, este podría agotarse, opinión que fue refutada por el mayor representante del sector en el país.

El empresario hotelero Frank Rainieri, presidente del Grupo Punta Cana, es de opinión que el único modelo que puede funcionar en la República Dominicana es el de desarrollo del turismo.

 “Es el único renglón productivo del país que ha demostrado que podemos competir internacionalmente, sin necesidad de firmar un Tratado de Libre Comercio, sin leyes de incentivos y sin ningún privilegio”.

De acuerdo con Rainieri, lo que ha provocado que el sector no tenga un mayor desarrollo es la gran carga impositiva que tiene en estos momentos, factor que, a su juicio, penaliza y obstaculiza su verdadera expansión.

Esto es así, añade Rainieri, y por tanto la Reforma Fiscal que se elabora tiene que ser muy cuidadosa cuando se trate de este sector, “que lamentablemente no es el que tiene el mayor poder político en este país y, por lo tanto, normalmente es el más maltratado y el que menos se toma en consideración por los demás sectores de la vida nacional”.

EL INFORME PNUD

Contrario a lo dicho por el empresario, el PNUD afirma que al mismo tiempo del salto gigantesco que ha dado el sector turístico en los últimos 20 años, el desarrollo de la actividad turística se ha hecho de manera desordenada y precipitada, sin un marco regulatorio adecuado y sin que se cumplan las normas establecidas, especialmente, en materia ambiental y de ordenamiento territorial.

El informe cita como ejemplos las violaciones de densidades, construcción de hoteles sin disponibilidad de infraestructuras de servicios, violación de los planes de ordenamiento territorial, construcción de hoteles encima de humedales y manglares, destrozos de corales, violaciones de regulaciones sobre la altura de los hoteles, manejo inadecuado de aguas negras, privatización de playas, erosiones causadas por construcciones y espigones ilegales, entre otros.

El informe señala que esta forma de operar la actividad ha reforzado una serie de externalidades negativas, es decir, efectos imprevistos que afectan la sociedad, tales como inseguridad ciudadana, exclusión social, deterioro del ambiente y de la imagen, especulación inmobiliaria, etc., que se han traducido en una desvalorización de los destinos que comprometen la sostenibilidad del turismo en República Dominicana.

Destaca, además, que hasta ahora gran parte de la industria turística nacional se ha desarrollado en forma de enclave. Las comunidades, las personas, la cultura y el medio ambiente no han sido tomados en cuenta.

Según el informe, el desarrollo del enclave ha conducido a la privatización de las playas, generando exclusión y concentrando los beneficios en unas pocas manos, mientras que los costos son asumidos por la sociedad en su conjunto.

BAJA TASA CRECIMIENTO

Mientras tanto, el país se encuentra en estos momentos iniciando la temporada baja y como es natural, este es el  tiempo que disponen los empresarios hoteleros para preparar las nuevas inversiones que se hacen para competir con los demás destinos turísticos en la próxima temporada de invierno.

Según Rainieri, en estos momentos los empresarios hoteleros se encuentran evaluando el invierno o temporada alta que transcurrió, “y al analizar las cifras de esta temporada nos hemos dado cuenta que nuestra competencia creció mucho más rápido que el país”.

“Por ejemplo, tenemos el caso de Cancún, en México, destino que tuvo un mayor crecimiento que la República Dominicana, al igual que Cuba, Jamaica, y otros países”.

En su opinión  “esto nos lleva a revisarnos y a ver qué está ocurriendo que el crecimiento no ha sido el mismo que ha tenido nuestra competencia”.

IMPUESTO DE US$5.0

Según Rainieri, “este es también un momento en que estamos llamando a conversar con el secretario de Turismo, sobre las medidas que han afectado el sector, como es el caso del impuesto de US$5.00 aplicado a las tarjetas de turista, lo cual no creemos que en estos momentos sea apropiada”.

“Creo que este impuesto tiene que conversarse y consensuarse y digo esto porque personalmente fui uno de sus promotores antes de la toma de posesión del presidente Leonel Fernández, pero las circunstancias han cambiado mucho”.

De acuerdo con Raineri, en aquel entonces la cotización del dólar oscilaba entre los RD$40.00 a RD$50.00 por US$1.00 y en estos momentos  está a RD$28.00 por US$1.00.

Conforme a sus palabras “esto quiere decir que con este impuesto el sector turístico se encuentra en estos momentos subsidiando al sector importador e industrial, además de que en el momento de la aplicación del impuesto de US$5.00 no habían pasado los impuestos como el aumento del ITBIS, como tampoco se había aplicado el impuesto a los bienes inmobiliarios,  es decir, que se han producido una serie de otros factores que penalizan aún más la actividad”.

“Además de eso, cuando se acordó la aplicación de este impuesto, habíamos acordado que esos recursos iban a ser empleados en las infraestructuras de las zonas donde se generarán”, dijo, y según entiende, ahora se producen rumores de que estos recursos se utilizarán para generalizar y distribuir estos fondos por todo el país.

“Entonces me preguntó.. ¿Cómo vamos a desarrollar otros polos turísticos, cuando el Estado no le ha dado ningún soporte a algunos de los polos más importantes que hay actualmente y que son los grandes generadores de divisas?”.

Tal es el caso, según Rainieri, de la zona de Punta Cana, donde el Estado no ha invertido nada en 35 años, como bien dijo el secretario de Turismo hace apenas dos meses, que le genera al Estado en impuestos tantos cientos de millones de dólares al año y, por consiguiente, tenemos que revisar todo esto, dijo.

Según Rainerí  sólo el Aeropuerto Internacional Punta Cana  ha generado más de US$110 millones al Estado entre el 2003 y 2004 y este no ha invertido un sólo centavo en esa obra.

También Rainieri afirma que los empresarios del sector “tenemos que sentarnos a hablar con el Congreso sobre lo que será la reforma fiscal, y ver de qué forma esta impactará al sector para que se tome en cuenta, si es verdad que en este país tenemos un modelo de desarrollo y en qué se va a basar, porque para mí, el único modelo que puede funcionar es el del turismo”.

“Por eso hablo de que tenemos que pensar en las cargas impositivas que penalizan el sector. Es decir, que esto no puede corresponder a decisiones festinadas y unipersonales, sino que sea una medida de consenso”, sostuvo.

Para Rainieri,  el presidente Fernández se ha distinguido por ser un hombre de consenso, “y por tanto, he invitado al secretario de Turismo precisamente a que seamos hombres de consenso”.