El Mundial de Brasil finalizó una primera vuelta de “jogo bonito”

HOLANDA-CHILE

RïO DE JANEIRO.  En el país “jogo bonito”, el Mundial de Brasil ha ofrecido en su primera vuelta todo lo que se esperaba de él en el país del “futebol” rey con lluvia de goles, sorpresas, emociones, estrellas en racha y alegría en las gradas. Quien dice fútbol, dice goles y en el país de Pelé, no podía ser de otra manera: en el ecuador del torneo, cuando se llevaban 32 partidos jugados de 64, ya se habían marcado 94 goles, es decir, una media de 2,94 tantos por partido, el mejor promedio desde el Mundial de 1970.

¿Cómo explicar semejante lluvia de goles? Cada uno tiene su propia idea, como Zico, la antigua estrella de la Seleçao, que destacó el ambiente “con el público brasileño que hace a la gente feliz. Gérard Houllier, exentrenador del Liverpool y ahora miembro del grupo de estudios técnicos de la FIFA, cree en cambio que es porque “tácticamente, los equipos arriesgan más desde hace cuatro años, a menudo con dos defensas que suben juntos”.