A pasos de la Casa Blanca
Violento ataque a la Guardia Nacional en Washington: estado de los heridos, presunto autor y reacción de Trump
Este miércoles, dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental fueron baleados en una estación del metro de Washington D.C., a solo unas cuadras de la Casa Blanca.

Agentes federales y tropas de la Guardia Nacional en Washington, el miércoles 26 de noviembre de 2025, tras las noticias de que dos soldados de la Guardia Nacional recibieron disparos cerca de la Casa Blanca.
Este miércoles, dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental fueron baleados en una estación del metro de Washington D.C., a solo unas cuadras de la Casa Blanca.
Ambos fueron hospitalizados en estado crítico, en un hecho que ocurre mientras la presencia de tropas en ciudades estadounidenses continúa generando debate y disputas judiciales sobre el uso del ejército para enfrentar lo que funcionarios describen como un crimen fuera de control.
Cómo ocurrió el ataque
El subdirector ejecutivo de la policía de D.C., Jeffrey Carroll, informó que los investigadores aún no cuentan con un motivo claro del ataque. Explicó que el agresor “dobló la esquina” y comenzó a disparar inmediatamente contra las tropas, según un video revisado por las autoridades.
Identifican al presunto autor
Medios estadounidenses, citando fuentes de seguridad, identificaron al presunto autor como Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano de 29 años que ingresó a Estados Unidos en 2021, según CBS y CNN.
Antes de conocerse su identidad, la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, describió al atacante como un «pistolero solitario», señalando que el tiroteo fue un ataque dirigido contra los miembros de la Guardia Nacional.
Carroll añadió que otros soldados que se encontraban en la zona «intercambiaron disparos» con el atacante y lograron reducirlo y detenerlo. Las fuerzas del orden respondieron rápidamente y ordenaron a los transeúntes buscar refugio en edificios cercanos.
Los guardias continúan con vida, pero graves
Tras informaciones iniciales que los daban por fallecidos, el director del FBI, Kash Patel, aclaró que ambos guardias siguen vivos, aunque «en condición crítica», y pidió una oración por ellos.
Patrick Morrisey, gobernador de Virginia Occidental, había informado en redes sociales sobre su muerte, pero rectificó más tarde indicando que recibió «información contradictoria».
Testigos relatan momentos de pánico
Stacy Walters contó que estaba dentro de un auto cuando escuchó dos disparos y vio a la gente correr, mientras la zona se llenó rápidamente de agentes.

Integrantes del Servicio Secreto de los Estados Unidos custodian la entrada de la Casa Blanca este miércoles, en Washington (EE.UU.).
Emma McDonald, quien salía del metro tras los disparos, dijo que buscó refugio en un café junto a otras personas. Relató a AP que minutos después vio a socorristas trasladar en camilla a un miembro de la Guardia Nacional cuya cabeza estaba cubierta de sangre.
Tropas desplegadas en la capital
Más de 300 miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental fueron enviados a Washington en agosto. La semana pasada, alrededor de 160 decidieron extender su despliegue hasta fin de año, mientras que el resto regresó recientemente a su estado.
Reacción de Trump
Desde Florida, donde pasa el feriado de Acción de Gracias, Donald Trump reaccionó al ataque y advirtió que el “animal” que disparó contra los soldados “pagará un precio muy alto”.
“Dios bendiga a nuestra gran Guardia Nacional, y a todos nuestros militares y policías. Estas son grandes personas en verdad”, escribió en Truth Social. Añadió: “Yo, como presidente de los Estados Unidos, y todos los asociados con la oficina de la Presidencia, estamos con ustedes”.
Autoridades militares responden
El general Steven Nordhaus, jefe de la Oficina de la Guardia Nacional, canceló un viaje a Guantánamo para trasladarse a D.C. y acompañar a las tropas. “Estamos devastados por este acto de violencia sin sentido”, dijo en un video publicado en X.

Miembros de la Guardia Nacional de Estados Unidos custodian este miércoles, cerca de la Casa Blanca en Washington (Estados Unidos).
Trump había emitido en agosto una orden de emergencia que federalizó la policía local y envió tropas de la Guardia Nacional de ocho estados y del Distrito de Columbia. Aunque la orden expiró un mes después, las tropas continuaron en servicio.
La semana pasada, un juez federal ordenó poner fin al despliegue, pero suspendió su propia orden por 21 días, permitiendo al gobierno decidir si retirará a las tropas o apelará la decisión. Durante este tiempo, los soldados han patrullado vecindarios, estaciones, carreteras y eventos deportivos, además de participar en retenes y labores de recolección de basura.