Llama no contratar ilegales
Llama no contratar ilegales
Washington (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, recordó ayer que las empresas que contraten a indocumentados afrontarán cargos criminales y propuso mejorar los sistemas que permiten verificar si un trabajador es ilegal.
Necesitamos hacer cumplir nuestras leyes de inmigración en los centros de trabajo de nuestro país, indicó Bush durante su habitual discurso radiofónico semanal de los sábados, en el que indicó que su gobierno ha lanzado varias redadas recientes contra empresas que contratan a sabiendas a trabajadores indocumentados.
Hemos presentado cargos penales contra esos empresarios, dijo Bush, quien insistió en que recaerá sobre esas compañías todo el peso de la ley.
El presidente propuso herramientas más efectivas que permitan verificar el estatus legal de los trabajadores y ayudar a los empresarios honestos a cumplir la ley.
Esas herramientas deberían incluir, dijo Bush, un documento de identidad a prueba de fraude para los trabajadores extranjeros legales y llevaría incorporada información biométrica.
El adoptar esas medidas haría que a las empresas les resultase más fácil obedecer las normativas, explicó Bush, quien afirmó que de esa forma no habría excusas para violar las leyes.
Por lo demás, Bush volvió a insistir hoy en la necesidad de una reforma migratoria integral, que, dijo, debe empezar con la seguridad en la frontera.
Recordó que la Guardia Nacional completó esta semana el despliegue de unos 6.000 soldados en la frontera con México, donde realizan tareas de apoyo a la Patrulla Fronteriza en Texas, California, Arizona y Nuevo México.
Destacó que los refuerzos fronterizos se han traducido ya en logros concretos.
Con la ayuda de la Guardia Nacional, los agentes de la Patrulla Fronteriza han incautado más de 7.700 kilos de drogas ilegales y detenido más de 2.500 inmigrantes ilegales desde el 15 de junio, afirmó Bush.
Añadió que el proceso para reforzar la seguridad en la frontera todavía no ha finalizado y destacó que continuará con la introducción de los últimos avances tecnológicos destinados a desincentivar la entrada de indocumentados.
Entre esas tecnologías figuran cámaras con rayos infrarrojos, helicópteros no tripulados y sensores.
Explicó, en línea con lo señalado en múltiples ocasiones, que una verdadera reforma migratoria debe incluir también un programa para trabajadores temporales, que creará una vía para que trabajadores extranjeros entren en EEUU para residir durante un periodo limitado.
Hizo hincapié en la necesidad de ofrecer un camino hacia la ciudadanía a los indocumentados que ya viven en EEUU, aunque precisó que ese proceso no es una amnistía.
Encontraremos una vía intermedia racional entre la ciudadanía automática para los inmigrantes ilegales y las deportaciones en masa de gente que ha estado viviendo aquí durante muchos años, con trabajos, familias y profundas raíces en este país, puntualizó.
Pese a la insistencia de Bush en la necesidad de aprobar una reforma integral, el debate migratorio se encuentra estancado en el Congreso, a la espera de que se produzca el proceso de armonización bicameral de los respectivos proyectos legislativos que aprobaron la Cámara de Representantes y el Senado, lo que supondría el último paso para la aprobación definitiva de la reforma.
Algunos republicanos de la Cámara Baja han convocado una serie de nuevas audiencias sobre este asunto, en lo que los demócratas ven como una clara estrategia de torpedear el proceso y retrasarlo más.
El retraso del Congreso a la hora de aprobar la reforma migratoria ha hecho que muchos estados hayan decidido tomar la sartén por el mango, con la aprobación de medidas que dificultan el acceso a los servicios públicos y la búsqueda de trabajo de los indocumentados.
Más de 30 estados, entre ellos Colorado, Luisiana, Illinois, Wyoming, Idaho y Pensilvania, han dado luz verde ya a medidas de ese tipo.