El muro de los lamentos

LEO BEATO
La estrategia de usar a los inmigrantes latinoamericanos como la carne de cañón y la causa de la problemática actual estadounidense (simbolizada por el muro de las 700 millas) se convirtió en un boomerang para los políticos conservadores. El mejor ejemplo lo presenciamos en el resultado de las elecciones en un estado como el de Arizona. El voto hispano se les fue por la tangente explotando en su propias narices. como un cohete la víspera de Navidad. 74% votaron en su contra. Fue una sorpresa anunciada a pesar de las predicciones propagandísticas de que el voto hispano iba a brillar por su ausencia. Mas bien brilló por su tenacidad, sobre todo en áreas donde menos se esperaba que salieran a votar los hispanos como en Georgia y en Mississippi. “El anuncio del muro terminó indignándonos a todos haciéndonos salir de nuestras guaridas de forma programada y cohesiva”. Así opina Manuel Heredia, nacido en Chiapas que hace apenas cuatro meses se hizo ciudadano de los EEUU. “Estoy orgulloso de haber votado”, nos dijo entre dientes como recitando un viejo poema de Pablo Neruda sobre el poder de los pueblos cuando se unen. A partir de este momento la valla de la ignominia, como algunos han llamado al consabido conglomerado de varillas y de cemento aprobado por la anterior Cámara de Representantes en Washington, D.C… pasará ahora a llamarse “El Muro de los Lamentos”. ¡Ah! ¡Ah! Así opina este nuevo ciudadano estadounidense. “This is beautiful”, nos dijo en puro inglés macarrónico. Con su cantaíto arrastrando las sílabas el hombre sonrió antes las urnas diciendo en puro lenguaje de Shakespeare: “Don’t worry, guys, I don’t need a translator” (no se preocupen, muchachos, no necesito ningún traductor). Ojalá todos fuéramos como él, aguerrido y simpático, con su guitarra y una sonrisa a cuestas mientras tarareaba una ranchera Miguel Aceves Mejía.

La paranoia anti inmigrante se convirtió en un acicate que hizo que el 48% de los hispanos salieran a votar. Mas que por un candidato el voto fue contra el muro controversial hoy conocido eufemísticamente como “el Muro de los Lamentos”.

De acuerdo con las encuestas de salida (exit polls) el tema principal para los votantes fue el de la guerra de Irak. El segundo fue el tema de la economía, el tercero fue el tema del terrorismo, no el de la inmigración como muchos expertos habían pronosticado erróneamente. En otras palabras, que la estrategia de usar a los inmigrantes latinoamericanos como los chivos expiatorios les falló.

El caso del estado de Arizona, donde ambos candidatos habían centrado su campaña en el tema de la inmigración ilegal, fue proverbial. Esto nos trae a la memoria otra vez a Miguel Aceves Mejía recientemente fallecido y a su nostálgica ranchera de los años sesenta: “Dicen que por las tardes no mas se le iba en un puro llorar. ¡Cucurrucucú, paloma! De pasión mortal herida. Y terminaba envuelta en un llanto cósmico: Currucucú, cucurrucucú, cucurrucucú, ay paloma ya no me llores”.

Todo en la vida tiene sus consecuencias. Sobre todo cuando se trata del Muro de los Lamentos.