El Museo Fernando Peña Defilló abrirá sus puertas

23_03_2015 HOY_LUNES_230315_ ¡Vivir!8 C

Con el interés de compartir con la presente y futuras generaciones el legado de un gran maestro de la pintura dominicana, abrirá sus puertas el próximo miércoles 25 el Museo Fernando Peña Defilló, durante un acto en el que también quedará inaugurada la exposición “Obras de hoy”, muestra de la producción más reciente del artista.

El Museo fue creado por la Fundación Fernando Peña Defilló, que preside George Manuel Hazoury Peña, con el interés de presentar la colección privada familiar de un artista que desde muy joven privilegió el espíritu de la dominicanidad en sus obras, y que fue capaz de presentar un estilo informalista, y de trascender lo figurativo con destreza y maestría.

El Museo Fernando Peña Defilló está ubicado en una antigua vivienda del siglo XVII, frente a la iglesia Regina Angelorum y al antiguo monasterio de Santa Catalina de Siena, en la calle José Reyes, esquina Padre Billini, en la Ciudad Colonial.

Para su uso actual, el arquitecto Alex Martínez Suárez, responsable de la museografía y de la coordinación general del proyecto, intervino el inmueble respetando su condición de patrimonio monumental.

El nuevo espacio cultural consta de tres salas de exposiciones contiguas y una biblioteca, espacios que fluyen alrededor de un patio central. La crítico de arte Marianne de Tolentino, quien tuvo a su cargo la curaduría de las obras, define a Fernando Peña Defilló como un artista excepcionalmente culto, que de manera incomparable ha gestado un mundo de sensaciones visuales, personales y sociales.

Tolentino sostiene que se observa la virtuosidad estilística del maestro desde el neo-clasicismo hasta la contemporaneidad, “pero, isleño del Caribe, él hurga en sus entrañas geocéntricas. Realismo, expresionismo, neoprimitivismo, geometrismos, culminan en la nueva imagen que ha sido siempre dominicana y antillana”.

Fernando Peña Defilló nació en Santo Domingo en 1928. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes en Santo Domingo, donde recibió clases de notables a artistas españoles como José Gausachs, Manolo Pascual y Vela Zanetti, y de nacionales como Celeste Woss y Gil y Gilberto Hernández Ortega.

En 1951 viajó a Madrid, España, donde fue estudiante libre de la Escuela de Arte de San Fernando.