El nuevo gobierno argentino dará tarjeta para alimentos

Tarjeta que emitirá el gobierno de Fernández beneficiará a dos millones de personas pobres de Argentina.
Presidential candidate Alberto Fernandez flashes a "vee" at supporters at his closing campaign rally, in Mar Del Plata, Argentina, Thursday, Oct. 24, 2019. Argentina will hold presidential elections on Sunday. (AP Photo/Natacha Pisarenko)

El gobierno del presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, prepara una tarjeta en el marco del programa Argentina contra el Hambre, que beneficiará a dos millones de personas y va a permitir a pobres argentinos comprar todo tipo de alimentos.
La tarjeta será emitida por un banco público y podrá ser utilizada para la compra de alimentos, pero no para extraer dinero de cajeros automáticos.
El diputado Daniel Arroyo, que estará a cargo de Desarrollo Social, explicó que el plan va “a empezar con madres de chicos menores de seis años y con los que organizan los comedores”.
“Hoy hay 8 millones de personas que reciben asistencia alimentaria de distinto tipo en comedores, merenderos, iglesias, de los cuales el 20 por ciento madres con chicos menores de 6 años y es ahí donde vamos a arrancar”, señaló Arroyo.
El ex viceministro argentino de Desarrollo Social agregó que “la idea es acceder a la canasta básica y también apuntar a un esquema en torno a la producción de alimentos”. Este último punto es especialmente esperado por los movimientos sociales, que vienen desarrollando la producción de verduras a través de la agricultura familiar y de alimentos de la canasta básica elaborados por cooperativas, en los centros urbanos nacidas de empresas recuperadas y en las economías regionales de procesos de organización popular, como el caso de los yerbateros.

El mecanismo de la tarjeta ya viene siendo utilizado en el país, con buenos resultados, como una forma de transferir recursos de manera rápida a las familias afectadas por la pobreza por ingresos, según una publicación del diario Página 12.
De acuerdo a esta publicación, hay tarjetas personales y otras para las encargadas de comedores, es decir destinadas a hacer compras por montos mayores. Para acceder a una canasta básica de alimentos, un nivel consumo que marca la línea de la indigencia, un hogar tipo necesita hoy ingresos por 13.913 pesos mensuales.
“Todos tienen que alcanzar la canasta básica”, señaló Arroyo. Además indicó que “vamos a hacer una política de seguimiento nutricional”.
“Que no haya hambre en Argentina no puede ser un debate. Es una regla. Es fundamental organizar un sistema masivo de créditos no bancarios para promover el trabajo, asociarlo a los planes sociales y fomentar el desendeudamiento de la gente”, dijo Arroyo.
El plan contra el hambre tiene previstos varios ejes de acción. Entre los puntos principales figuran el acceso a la canasta básica de alimentos, otorgándole a los Precios Cuidados un estatus de ley. También prevé la creación de una lista de productos saludables que se pactará con productores locales para distribuir a precios accesibles lácteos, carnes, verduras y frutas.
En el Congreso está en curso un proyecto de Ley de Góndolas, para garantizar que ningún fabricante de alimentos pueda acaparar más del 30 por ciento de la oferta de un producto, de manera de que las grandes productoras de alimentos no cartelicen los precios. Se establecerá también un Programa Nacional de Seguridad Alimentaria que incluirá que el Estado adquiera productos frescos a sectores de la economía social, de la agricultura familiar.