El padre ejemplar dominicano

La condición de padre nunca estará por encima al de la madre y por ello en forma de broma y hasta de burla siempre se ha satirizado el papel y la importancia de los padres como ente hegemónico de la familia.
Sin embargo, al margen de la naturaleza machista con que categorizan algunos de nuestros grandes hombres, no hay dudas de que el buen padre es un modelo que abunda en la sociedad dominicana, especialmente nuestros antepasados: El padre ejemplar.
Vamos a sintetizar en nuestro padre Damián Pineda Reyes (fallecido), un laborioso hombre de trabajo, comerciante, nativo de la comunidad de Santana, municipio de Tamayo, entregado por completo a la crianza y educación de su familia, el típico padre criollo, que sin ilustración académica inculcó valores éticos y morales a sus seres queridos.
A ese padre dominicano que asume con responsabilidad, orgullo, dignidad y decoro la formación y protección de sus hijos, enseñándole con su propio ejemplo las buenas costumbres, el respeto por los demás, la solidaridad, el amor a la patria, la honestidad y la convivencia pacífica, le deseamos prosperidad y todo género de felicidad.
La celebración del día de los padres es una ocasión muy propicia para enarbolar valores, levantar consignas de evangelización cristiana, cultivar la gratitud y fomentar en nuestros hogares armonía, paz, comprensión, reconciliación y amor.
A los padres que se fueron gloria eterna y a los que perviven felicidades de todo corazón y augurios de mejores tiempos.