El país establece relaciones con los Emiratos Arabes Unidos

Nueva York. Los gobiernos de la República Dominicana y de los Emiratos Árabes Unidos establecieron relaciones diplomáticas al firmar ayer sus respectivos cancilleres  Carlos Morales Troncoso y Sheik Bin Zeyed Al Nahyan, el documento  en el cual se comprometen a contribuir con el desarrollo de la cooperación bilateral y  consolidación de la paz mundial.

El acto protocolar   entre ambos países se realizó en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), localizada en la Primera avenida entre las calles 43 y 47, al Sureste de la isla de Manhattan.

Morales Troncoso manifestó que para su país constituye un  honor que en tan corto tiempo no sólo se haya firmado la formalización de las relaciones diplomáticas, sino que además tiene instrucciones  del presidente Leonel Fernández  que a la mayor brevedad sea instalada una legación diplomática en el emirato de Abu Dabi.

Precisó que la conversación con el primer ministro y el presidente Fernández fue una química perfecta con  la seguridad las relaciones entre ambos países tiene un gran futuro.

Morales Troncoso  participó en la firma del acuerdo junto a varios miembros de la misión dominicana ante la ONU, entre ellos el encargado de negocios y embajador interino Enriquillo del Rosario, y el cónsul dominicano en Nueva York y secretario  de la Presidencia,  Eduardo Selman.

Tanto Morales Troncoso como Selman acompañaron al presidente Fernández en su viaje de 14 días a El Salvador, Francia, Qatar y los Emiratos Árabes.

Por su parte,  Zeyed Al Nahyan dijo que para  su país es de mucha satisfacción  establecer relaciones diplomáticas  con la República Dominicana, ya que ello contribuirá a hacer un comercio fluido entre ambas naciones.

En el documento, copia del cual fue entregado a los medios de comunicación,  se indica que ambas partes  reafirman su voluntad de construir sus relaciones bilaterales de acuerdo a la Carta de las Naciones Unidas y en la base de los principios de coexistencia pacífica, igualdad, y respeto mutuo de la soberanía del territorio de cada uno y de la no injerencia en los asuntos internos del otro.