El país se fortalece con alternativas políticas diferentes

Son muchos los que entienden que el país necesita alternativas políticas diferentes a las  que vienen dominado el escenario, PRD y  PLD, no porque   no hayan podido buscarle soluciones a los principales problemas que aquejan nuestra sociedad, sino porque la existencia por lo menos de una tercera fuerza de dimensiones importantes contribuiría a que las otras dos se renueven constantemente aunque sea por temor a ser desplazados, y eso fortalece indudablemente nuestro sistema de partidos.

Uno de los principales problemas de los llamados emergentes, especialmente los que  hablan de nuevos modelos y con discursos más o menos de izquierda, es que como expresé en un artículo anterior, han confundido objetivos y medios.  No han logrado entender la real composición social dominicana ni mucho menos lo que representan los diferentes grupos de la Sociedad Civil, partiendo de que son una vía genuina para catapultar sus proyectos renovadores y colocarse como alternativas en los procesos electorales.

Nuestros grupos emergentes, fundamentalmente los que tienen contenidos e ideas de cambios, pasan por alto que una parte importante de los grupos de la Sociedad Civil forman parte del sistema, del status quo, incluyendo lamentablemente la mayoría de los sindicatos, que dejaron de ser organizaciones de lucha por reivindicaciones laborales para convertirse en defensores de los intereses de grupos.

Una parte importante de las organizaciones de la Sociedad Civil surgieron,  con la ayuda o no   de  grupos de poder nacional e internacional,  para luchar por transparencia y afianzamiento de la institucionalidad democrática. Si se quiere, para tratar de garantizar que no se produzcan situaciones que conlleven cambios radicales fuera del sistema de partidos. En dichos grupos hay personas con diferentes formas de pensamiento, pero todos coinciden en que lo fundamental es garantizar el sistema democrático e institucional, que las cosas funcionen con la mayor transparencia, pero dentro del sistema.

Los grupos emergentes que pretenden establecer modelos políticos diferentes o que buscan imitar otros  donde se cambien las reglas de juego que han servido de base para que las brechas sociales se mantengan,  no han logrado entender que sus objetivos son diferentes a los que tienen los que auspicia la Sociedad Civil, que no son político partidistas.

Dentro de las organizaciones de la Sociedad Civil pueden existir quienes coincidan con algunas de las ideas de los grupos de izquierda, pero en su conjunto, como organizaciones, difícilmente se presten a servirles de peldaño para que alcancen sus objetivos políticos. Dichas organizaciones aunque con críticas contundentes o  con posiciones que algunas llamar radicales, apoyando la transparencia, la institucionalidad, la justicia y la democracia, siempre estarán del lado del sistema. 

Si los grupos emergentes que proclaman por modelos económicos y sociales diferentes quieren convertir en realidad sus discursos, deberían aprovechar su tiempo de otra manera e insertarse en los grupos barriales,   amas de casas, chiriperos, jornaleros, estudiantes, empleados, trabajadores, con la gente de pueblo  que quiere y necesita cambios. De lo contrario todo continuara más o menos igual.