El país tiene más médicos que la mayoría de AL

POR ALEIDA PLASENCIA
La República Dominicana es el país que tiene más médicos por habitante en América Latina, pero está entre las naciones de mayor mortalidad infantil y materna, resaltó Miguel Ceara Hatton, en alusión al último informe de la Oficina de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Atribuye el fenómeno a problemas éticos, de eficiencia, mala calidad del servicio y también falta de atención de preparto.

Consideró que al respecto hay problemas éticos, en virtud de que la administración pública no tiene la capacidad de controlar los médicos. Ceara Hatton, coordinador y jefe de la Oficina de Desarrollo Humano del PNUD, al ser entrevistado en el Encuentro Económico de HOY, dijo que  el país tiene una tasa de mortalidad infantil de 32 y de acuerdo al nivel de riquezas existente en la República Dominicana, la tasa al respecto debería ser de alrededor de 19.

El valor observado promedio de la tasa de mortalidad infantil es de 27 en América Latina y el Caribe, citó Ceara Hatton.

Fue entrevistado junto Pavel Isa Contreras, Jaime Moreno Portalatín y Francisco Cueto Villamán, investigadores del último informe nacional de la Oficina de Desarrollo Humano.

Dijo que, en tanto, por cada 100,000 habitantes el país tiene 190 médicos, cuando (de acuerdo al promedio de América Latina), debería tener sólo 165.

En cuanto a la mortalidad materna, dijo que en el país el 98% de los partos son asistidos por personal calificado (nivel que corresponde a un país desarrollado). “Pero resulta -sostuvo- que la mortalidad materna por 100,000 nacidos vivos, da un 98% de partos asistidos, unos 180, cuando el valor esperado es de 40”, añadió.

Resaltó el dato de que al igual que la educación, la salud es considerada como un componente clave del desarrollo humano, que se traduce en la misma dimensión en “una vida larga y saludable”.

Dijeron que de acuerdo a este informe, el servicio de salud en la República Dominicana es de mala calidad, lo cual no es consecuencia de la falta de recursos humanos ni de la infraestructura.

Dijeron que se trata más que nada de un problema de gerencia y falta de institucionalidad, que se traduce en ineficiencia en el gasto, escasez de financiamiento y en serios problemas éticos, debido a la falta de sanciones y al régimen de complicidades de la sociedad dominicana.

Igualmente, explicaron que en el país persisten grandes brechas en el ámbito urbano y rural, así como en materia de género.

También se ha creado una distorsión en la estructura profesional donde hay más médicos y médicas que personal de enfermería, resaltaron.

En otro orden, Ceara Hatton expresó también que en la mayoría de las variables de los indicadores sociales e institucionales, la República Dominicana tiene un desempeño inferior al que debería tener con relación “al Producto Interno Bruto, dijo Hatton, en referencia a los datos del informe.

Consideró que el nivel de actividad económica del país debería dar como resultado mejores indicadores sociales e institucionales.