Aguas inundan cientos de casas

Aguas inundan cientos de casas
Por J. MARIA RAMIREZ
El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) informó que unas 661 personas tuvieron que ser evacuadas y refugiados en casa de familiares y amigos, como consecuencias de los aguaceros provocados por el paso de la tormenta tropical Chris.
Debido al campo nuboso generado por Chris, continuarán produciéndose precipitaciones en gran parte del país, por lo que la Oficina Nacional de Meteorología emitió un aviso contra inundaciones y deslizamiento de tierra para los residentes en zonas de alto riesgo de las regiones Norte.
El aviso es también para los residentes cercanos a la parte baja del río Yaque del Norte, Noreste, bajo Yuna, Sureste, en el Distrito Nacional, así como los poblados de Bayaguana, Monte Plata, Yamasá, Monseñor Nouel, La Vega y Sánchez Ramírez. El Centro de Operaciones de Emergencias recomendó a los residentes cercanos a ríos, arroyos y cañadas, en sentido general, tomar las medidas contra las crecidas e inundaciones que puedan presentarse.
Recordó que no deben cruzar ríos ni arroyos crecidos y que se debe caminar con mucha preocupación sobre las zonas inundadas y por donde hay cables del tendido eléctrico en el suelo.
El coronel Juan Méndez García, director del COE, exhortó hervir el agua y purificarla mediante el uso de pastillas o cloro, al recordar que en caso de crecida e inundaciones el líquido se contamina y produce enfermedades.
El organismo de emergencia informó que todavía anoche tenían las informaciones de que los ríos La Rubia, San Juan, Donao, Mijo, Tenguerengue, doña María, Maguana, de San Juan de la Maguana, estaban crecidos.
Hasta anoche las presas operaban de manera normal y con un buen volumen de amortiguamiento, según el Centro de Operaciones de Emergencia. El COE mantiene el nivel de alerta verde, desde Cabo Engaño, provincia Altagracia hasta Montecristi.
El organismo de emergencia reportó inundaciones ayer en 120 viviendas, en el ensanche Quisqueya, mientras que la caída de un árbol provocó la destrucción de dos viviendas en la calle Barahona esquina Pimentel, en esta capital.
Mientras que en la calle Las Paredes, en el barrio Enriquillo, Santo Domingo Oeste, cuatro casas fueron inundadas y las personas fueron trasladadas a casa de familiares y amigos, en tanto que en Lotes y Servicios, en Sabana Perdidas, cinco viviendas resultaron inundadas y sus propietarios evacuados.
En el sector La Puya de Arroyo Hondo y la Zurza, en esta capital, 30 viviendas fueron inundadas por las aguas provocada por la tormenta tropical. En ese mismo sector de la zona Norte, varias familias se vieron obligadas abandonar sus techos debido a la crecida del río Isabela, lo que se ha convertido en una costumbre en ese lugar cada vez que llueve.
Viviendas inundadas
Al menos 30 viviendas de los sectores La Puya de Arroyo Hondo y La Zurza de Capotillo quedaron inundadas ayer a consecuencia de los torrenciales aguaceros provocados por el paso de la tormenta tropical Chris.
Las familias afectas fueron alojadas temporalmente en casa de vecinos y familiares, al tiempo que residentes en estos y otros sectores levantados en las riberas de los ríos Ozama e Isabela se mantenían atentos ante posibles crecidas de las aguas.
En el barrio La Puya, unas 14 viviendas quedaron inundadas por las aguas de las cañadas, que ayer parecían ríos.
Residentes en el lugar dijeron que las inundaciones se produjeron debido a las lluvias caídas sobre la capital en las últimas 48 horas. Atribuyen las inundaciones a los trabajos de una planta de tratamiento que construye Sabamar, ya que según dijeron ahora las aguas de las cañadas de la zona se meten a sus casas en lugar de seguir su cauce como antes.
«Nos estamos ahogando. Sabamar ha hecho ese trabajo, han rellenado eso ahí, y lo que han hecho es dañarnos la calle y estamos toditos inundados por aquí», expresó la señora Ana Grecia Rojas, una de las afectadas.
Su vecina Carmen Méndez también tuvo que abandonar su casa junto a los cinco hijos para refugiarse en casa de una vecina.
Asimismo, en el barrio La Zurza varias familias abandonaron sus casas tras la crecida del río Isabela y las numerosas cañadas que desembocan en el lugar, algo que ya es costumbre entre las más de 200 familias que allí residen.
La situación de se ha agravado tras el inicio de la construcción de la avenida marginal, una de las obras conexas del Metro de Santo Domingo, porque ahora numerosas familias han quedado «encharcadas» entre el río y las barrancas.
Mientras, las 50 familias que fueron reubicadas en casas provisionales construidas por la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte (Opret) próximo al puente Jacinto B. Peynado, se mantienen atentas a las aguas del Isabela, pues ahora están más cerca del río que antes, aunque habitan en viviendas más dignas.