Arbaje refuta embajador Israel
El señor Naím Arbaje Andrews declaró ayer, en respuesta a unas declaraciones del embajador de Israel en el país, que el poderío militar de esta nación (Israel) no es para defenderse, sino para agredir y humillar. Y añadió que mientras haya abuso y opresión, nunca dejará de haber rebeldía, confrontación y actos de sabotaje, por más grande y fuerte que sea el opresor.
A continuación las declaraciones del señor Arbaje Andrews:
En días recién pasados apareció un artículo en el periódico Hoy, autoría del señor embajador de Israel, cuyo comienzo dice: La manera irracional e injusta con la cual alguna prensa internacional y nacional cubre los acontecimientos en Israel, lejos de ser un análisis critico parece más un panfleto de alimento al terrorismo. (El sombreado es nuestro).
¿No le parece señor embajador, que con esa declaración ofende y desprecia el raciocinio, el sentimiento de justicia y equidad de esa prensa, de muchos pueblos y de hombres y mujeres prominentes, reconocidos moralmente a escala mundial, que han protestado y condenado ese ataque salvaje y genocida, matando niños, ancianos, mujeres y destruyendo bienes de un pueblo indefenso y trabajador? Si esto no le produce pena y arrepentimiento, señor embajador, entonces hay que tener mucho cuidado con usted. Aprendí cuando niño, que el judaísmo proclama la sentencia de diente por diente y ojo por ojo; pero resulta ahora que por un diente aplastan cabezas, troncos y extremidades. Si no lo ve ahora y de lo que Israel ha hecho desde el 1948 a la fecha, sólo quiero que recuerde a la joven norteamericana, de sólo 19 años, la que fue aplastada en forma cruel e inhumana, por un tractor israelí; cuando ella, acostada a lo ancho de la vía trataba, con su delicado y frágil cuerpo, evitar la destrucción de viviendas de palestinos. Todavía la macabra escena sigue taladrando la conciencia y los corazones del mundo civilizado.
Su poderío militar no es para defenderse, sino para agredir y humillar. Mas, ahora quiero repetir esto: Mientras haya abuso y opresión, nunca dejará de haber rebeldía, confrontación y actos de sabotaje, por más grande y fuerte que sea el opresor. ¡Y así nunca habrá paz en esta tierra!
¡Dos soldados! ¡Vaya la raza intocable! ¿Cuántos ha asesinado y capturado Israel en el Líbano y Palestina? La agresión de ahora, no es más que un pretexto hipócrita para invadir y usurpar bienes que no les pertenecen: Una franja territorial en el sur del Líbano y las aguas del río Litani.
Cuando uno ve las gráficas de los noticiarios y observa las ruinas en Beirut y en sur de ese país, los cuerpos mutilados y sin vida de tantos seres humanos y, por otro lado, ve los dirigentes de su gobierno y sus aliados con la sonrisa de satisfacción y gozo, uno no tiene más que pensar que todavía, los dirigentes de su gobierno creen o se hacen creer en el cuento ese de el pueblo elegido y el de la tierra prometida. ¡Que ironía!
En el 1945, Inglaterra y la ONU no tenían derecho a entregarle esa tierra y desplazar los residentes autóctonos de la misma, donde el 10% de la población era judía y vivían en armonía con las demás etnias. Por eso, son invasores tanto ahora, como lo fueron en 1220 (a.c.), cuando fueron expulsados de Egipto y se asentaron a la fuerza en Palestina, donde vivían los cananeos, oriundos de esa tierra.
Para terminar, quiero recordarle al Jesús de Nazaret, judío de nacimiento pero no conforme con las enseñanzas del judaísmo, predicó y enseñó la doctrina del amor y la justicia, de la cual sus gobernantes, no todo su pueblo, no han asimilado nada.
Su gobierno y su ejército están actuando en el Líbano y en Palestina con el mismo odio y vesania con que Adolfo Hitler trató a su pueblo. ¡Da pena y coraje que se repitan acciones como estas, en estos tiempos! Naím Arbaje Andrews.
Santo domingo 31 de julio del 2006.