Santo Domingo 0ºC / 0ºC
Guardianes de la verdad Calles y Avenidas

Cementerio Municipal, galería de arte, exposición permanente

Plaza de Memoria.

Plaza de Memoria.

Ángela Peña
Publicado por

Creado:

Actualizado:

El Cementerio Municipal, representativo sitio histórico de Ciudad Nueva, está renovado. Más que un sitio funerario parece galería de arte, exposición permanente de exquisitas esculturas, bustos, fotografías, museo o parque en el que se respira paz. Una blancura impresionante impera en mausoleos, cruces, tallas, relieves.

Se recorre sin estorbos por las calles adoquinadas, con relucientes faroles y nuevos bancos. Es solo la primera parte de los trabajos de restauración en ese añoso lugar en otras épocas clausurado, abandonado, invadido por delincuentes, basura, animales, enfermos mentales, drogadictos.

Estatuas, tumbas, fotos, fueron pintadas y reestructuradas. Si acaso quedan descendientes de esos muy antiguos difuntos, podrán visitarlos, evocar sus vidas en la tierra acomodados bajo la sombra que prodigan almendros, mangos, palmas reales, Nin, limoncillos, anacahuita, laureles…

Se inauguró la “Plaza Memoria”, en la calle Canela, ahora cerrada a vehículos en el tramo colindante con el cementerio. Acogedora, silenciosa, hermosa, con sus asientos, trinitarias blancas, escaleras, pasamanos… “De noche, cuando se encienden sus luces, es un espectáculo”, comentan vecinos.

El cementerio abarca siglos de historia. Acogió héroes, mártires, soldados de las guerras de la Restauración, la Independencia, de Abril de 1965. Por tan ilustres muertos y monumentos ha llamado la atención de historiadores, sociólogos, ingenieros, urbanistas, que han escrito sus anales.

“El cementerio de la avenida Independencia…”, lo publicó Amparo Chantada, urbanista y planificadora, entre otras especialidades, con el auspicio del Archivo General de la Nación. Eulalia Flores, ícono de ese sitio, que considera no debe ser “depósito de osamentas, sino monumento y museo a cielo abierto”, tiene el suyo en imprenta. Realizó investigaciones desde 1982, impactada por cada hallazgo. El sociólogo Teófilo Barreiro dejó inédito un inventario comentado.

Las recientes labores de remodelación y rescate están a cargo del arquitecto José Batlle, autoridad en esas materias. Restauró la Catedral Primada de América.

Historia

Ha tenido diversas denominaciones: Cementerio Protestante; de los Judíos o Hebreos, Católico Municipal, de los Ingleses, de la Sabana, Cosmopolita, de los Ángeles. Fue denominado Cementerio Municipal el 17 de mayo de 1853, aunque autores difieren en la fecha.

Originalmente el terreno fue concedido a Hermann Schomburgk, cónsul de Su Majestad Británica en Santo Domingo para sepultar a sus súbditos muertos aquí.

Elías Gross, pastor de la Iglesia Metodista, obtuvo espacio para enterrar a sus feligreses fallecidos. De Ahí el nombre de Protestante.

Cosmopolita porque “el mayor número de inhumaciones fue de hebreos miembros de la Sociedad Cosmopolita”. Y de Los ángeles, será por la cantidad considerable que los representan en panteones.

Eran separados con alambres o paredes de piedra. En fosas comunes reposan víctimas de epidemias que azotaron el país. En una fue sepultado el prócer Juan Isidro Pérez. Inaugurado el 29 de agosto de 1824, la primera en ocuparlo fue Juana Flores.

Era más amplio, pero en 1911 fue clausurada la parte que salía a la calle Padre Billini, “obstaculizándola”, consigna Luis E. Alemar. En 1916 se cedió la porción noroeste a la Escuela Normal Superior de Varones. En 1964 se destinó otra parcela para construir el colegio San Pío X y en 1967 se le adjudicó más espacio, escribe Chantada.

Agrega que en 1987 fue declarado Monumento histórico.

Entre los apellidos judíos destacan Curiel, Pardo, Henríquez, De Marchena, Cohén… Hay tumbas de familias “pudientes”, pero abundan otras de pobres, en el suelo, sin siquiera una cruz, cuarteadas, abandonadas, sucias, bordeadas de hojas secas, papeles, vidrios rotos, en suelo empedrado.

Se aprecian los nombres de Felipe Mañón y Manuel de J. Blonda, soldados de la Restauración; Bernardo Rodríguez Objío, Ana María L. viuda Blonda; María.

Alfau de López Penha; Manuel Velásquez, Josefa de Álvarez… Un mausoleo reza: “El Clero Diocesano a las innumerables víctimas del 3 de septiembre de 1930”.

De la Revolución de Abril están Euclides Morillo, Ramón Núñez Martínez, Pablo Rodríguez, Jacques Viau, Ilio Capocci, Ramón Mejía del Castillo (Pichirilo), Domingo Antonio Peña (Peñita), Juan Miguel Román Díaz… Está Osvaldo García de la Concha, “apóstol y mártir, autor de La Cósmica…”, Manuel de Jesús Galván, y otros ilustres.

De la muerte del niño Alfonso Masturzi, circula una leyenda: la niñera lo dejó caer. Un tierno angelito esculpido adorna su eterno descanso.

Amparo Chantada expresa: “Estudiar el cementerio es como investigar a una ciudad. Genealogía, historia, geografía, arquitectura funeraria, actividades económicas, son algunos de los secretos que nos revela su estudio…”.

Sobre el autor
Ángela Peña

Ángela Peña

tracking