Valiente
Fotografiaba a los presos torturados en la tétrica cárcel La 40
Pedro Aníbal Fuentes Berg fue designado fotógrafo en la ergástula trujillista, su hermano Gilberto enviaba las fotos al extranjero; la tiranía los torturó y los desapareció

Ángel Anibal (Gustavo) y Gladys de la Caridad (Mocita) hijos de Pedro Anibal Fuentes Berg.
Pedro Aníbal y Gilberto Fuentes Berg no solo enviaron la fotografía de José Mason mientras era torturado en La 40, aunque esa fue la que removió conciencias y motivó la intervención de organismos internacionales por el terror que reflejaba el mártir en la silla eléctrica. También circularon las de los expedicionarios Miguel Álvarez Fadul, Freddy Guerra, Frank Grullón, demacrados, sin camisa y con pantalones amarrados casi dejando ver sus partes más íntimas.
Pero hubo otra imagen espeluznante de la que quizá pocos estén enterados: la de Enrique Jimenes Moya, jefe del frente que aterrizó en Constanza en las expediciones de 1959.
Gladys de la Caridad (Mocita) y Ángel Aníbal (Gustavo) Fuentes Batista, hijos de Pedro Aníbal, hicieron estas y otras revelaciones sobre el discreto antitrujillismo de sus valientes padre y tío, sobre todo de Pedro Aníbal, que a su sensibilidad social agregó innovaciones tecnológicas adelantándose a la modernidad.
¿Por qué no circuló la foto del comandante torturado? Su madre lo identificó, “era él”, responden. Pero cuando apresaron a los hermanos, Gladys Emilia, esposa de Pedro, enterró negativos y fotos que la humedad fue consumiendo.
Gladys y Ángel relatan episodios humanos y políticos de su padre y su tío con admiración por el ejemplo de su valor y su patriotismo, aunque en ocasiones ella no puede contener el llanto y Gustavo hace esfuerzos para reprimirlo.
Desde que los Trujillo se marcharon del país salió a la luz el destino de los intrépidos jóvenes. Pero el reconocimiento y la divulgación de su heroica labor surgieron tardíos con la designación de una calle con sus nombres y la producción del documental “El fotógrafo de La 40”, dirigido por Erika Santelices y Orlando Barria, enfocado mayormente en Pedro Aníbal.
De Gilberto hay poca información. Gladys y Gustavo pudieron recibir testimonios de su madre y a la vez que crecían investigaban y se documentaban.
Escuchaban, pequeños, que su padre estaba preso y Gladys, en su inocencia, decía que iría a hablar con Trujillo para que lo soltara.
Antes de la tragedia
Pedro Aníbal nació el 29 de junio de 1925 y Gilberto el 23 de enero de 1923 en San Pedro de Macorís, hijos de Diego Evangelista (Puchulo) Fuentes y Ana Victoria Berg. Se trasladaron a Ciudad Trujillo y residieron en la calle Arzobispo Portes esquina Hostos, zona colonial. Cursaron primaria y secundaria en el colegio De la Salle. Cuando Villa Consuelo comenzó a urbanizarse, Puchulo construyó con sus hijos la vivienda, que perdura 80 años después.
Pedro Aníbal estudió además mecanografía, contabilidad y archivo. Le gustaban la cacería y la carpintería. Era creativo. Hizo vídeos y filmó películas cortas con sus hijos de protagonistas. Fue pionero en artes para vallas publicitarias mientras trabajaba en la Caribbean Motors.
Pero su pasión era la fotografía.
Administró el parque zoológico y trabajó en el consejo administrativo del Distrito Nacional.
Amaba servir, se condolía del dolor ajeno. Salía de madrugada a poner inyecciones a domicilio y al comprobar la pobreza de los enfermos se despojaba de toallas y sábanas y se las obsequiaba, al igual que medicamentos.
Estuvo casado con Altagracia Ortiz, madre de su hijo Diego Fernando. Con María Durán procreó a Máximo Aníbal y finalmente casó con Gladys Batista Aranda, madre de Gladys de la Caridad, Sandra Elizabet (fallecida), Ángel Anibal y Francis Soraya.
En 1959, Enriquillo Durán, reportero gráfico de El Caribe, lo recomendó para trabajar en la Dirección de Migración, hasta que César Rodríguez Villeta lo asignó al Servicio de Inteligencia Militar y a la cárcel La 40 para fotografiar opositores siendo torturados. Las enviaba clandestinas al extranjero, vía Gilberto.
Gilberto trabajó en el ingenio Angelina, de San Pedro de Macorís, y luego en la Compañía Dominicana de Aviación, con sede en el aeropuerto.
Estuvo casado con Patria Vélez, madre de sus hijos Gilberto (Cuchito), Freddy y Williams. Luego contrajo matrimonio con Rafaela Baéz y procrearon a Yolanda y Gilberto. De una tercera unión es su hijo Héctor Julio.
Descubiertos en sus valientes denuncias contra la tiranía, los Fuentes fueron apresados el 20 de enero de 1960, torturados y desaparecidos al día siguiente. La familia se enteró de su trágico final después que ajusticiaron a Trujillo.
En la iglesia San Juan Bosco oficiaron las misas del novenario.