Gladys Gutiérrez, luchadora incansable

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Fue un ejemplo de valentía, de preocupación y acción por las clases sociales marginadas, explotadas. Su voz enérgica se hizo familiar en sepelios de militantes de izquierda asesinados o de madres que troncharon sus vidas, impotentes ante las torturas a sus hijos, como Catalina Ortiz, que no soportó ver a Héctor mal herido, ensangrentado, arrastrado por oficiales del régimen balaguerista. Lo acusaban de participar en el secuestro del coronel Donald Crowley.
No se agotó durante años reclamando información sobre su esposo, Henry Segarra, desaparecido durante los 12 años de Joaquín Balaguer. Murió sin conocer dónde, al menos, enterraron sus restos.
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“¡Que aparezca vivo y sino, que me entreguen su cadáver!”, exigía ante el Presidente, al que visitó dos veces, ante el papa Juan Pablo II y frente a jefes policiales.
Su sensibilidad social se manifestó en su adolescencia. Alfabetizaba mujeres humildes y trabajadoras sexuales.
En esos 12 años se convirtió en oradora de mítines, panegirista, inagotable denunciante de los desaparecidos o apresados por su militancia política, en asidua visitante de cárceles, no solo para dar con el paradero de su cónyuge, sino, con el de otras víctimas.
Su tierno carácter contrastaba con su arrojo.
Sobre Gladys Gutiérrez conversa su cuñado Sócrates Segarra Rosario, quien exalta su “firmeza y valentía, al no desmayar en sus constantes intentos para que Henry apareciera”. El militante del Catorce de Junio y luego del Movimiento Popular Dominicano (MPD), desapareció en Dajabón, en julio de 1969.
Sócrates escribió el libro “Henry sin página en blanco. La perversidad de un crimen” y trabaja en localizar los restos del dirigente. Trató estrechamente a Gladys, a quien dedica un capítulo. También fue emepedeísta.
“Desde joven, Gladys tuvo una actitud política en favor de los desposeídos y mujeres maltratadas. Debió irse de la casa materna porque quería estudiar y sus padres no la dejaban, se internó en Borojol”, comentó.
Dijo que, “gracias a ella el nombre de Henry Segarra tuvo repunte, solo se conocía en el ambiente del MPD, era muy clandestino”.
Agregó que, “no descansó hasta 1972 cuando la deportaron a Francia con su hijo Flavio Enrique, de meses de nacido”.
Gladys, se reunía “con todos los que decían que habían visto a Henry, entre ellos Víctor Mature, un preso y “Miu”, a quien luego de decírselo a Gladys le dieron un disparo en la cabeza”.
Al referir la osadía de la incansable luchadora, contó que ésta y Carmen Mazara, viuda del líder de izquierda Maximiliano Gómez, “se presentaron al Comando Argentina durante la Revolución de Abril. Eran dos mujeres batalladoras”.
Habló del dolor que produjo en Gladys la muerte de sus dos primeros hijos y la hermosura física que la adornaba.
“Es un ejemplo de lucha, sacrificio, entrega por un ideal. Fue tan fuerte su lucha, que no le quedó más remedio a Balaguer que deportarla”. Le confesó a Sócrates que intentó romper el pasaporte para llegar a Francia como ilegal y que al descubrirla la devolvieran al país.
“Irradiaba una paz increíble, no sabíamos si escuchaba, pero siempre tenía la respuesta. Nunca la vi con actitud impetuosa. Era paciente, medida, evitaba decir algo para ofender”.
Emprendedora
Gladys nació en Villa Francisca, el 26 de octubre de 1938. Hija de Arquímedes Gutiérrez Batista y América Gutiérrez. Perteneció al 14 de Junio, al Movimiento Popular Dominicano y al Partido de la Liberación Dominicana.
Participó en la creación de la Federación de Mujeres Dominicanas. Trabajó en la administración de Correos durante la dictadura de Trujillo, cuando fue cancelada por llorar tras el asesinato de las Mirabal.
Formó parte del Comité de Muertos, Presos y Desaparecidos en el Balaguerato. Laboró en el periódico La Noticia, en el Economato de la UASD.
Impulsó la declaración del 25 de noviembre como “Día de la no violencia contra la mujer”. Fue diputada al Congreso Nacional y regidora. Presidió la Dirección General de Promoción de la Mujer. Durante su exilio, ocupó la presidencia del Comité de Solidaridad con República Dominicana y Haití.
Sus dos primeros hijos eran Eduardo Flores y César Giovanny Gutiérrez. De su matrimonio con Segarra es Flavio Enrique. Falleció el 20 de junio de 2015.
La calle
En diciembre de 2023, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que designó con el nombre de Gladys Gutiérrez la antigua calle “23 Este” de Los Prados. La vía fue inaugurada y rotulada en 2024.