Un polímata que arengaba al campesino

Calle Juan Ulises Garcia Bonnelly en el ensanche Julieta
Fue reconocido científico, educador de campesinos y citadinos desde la alfabetización hasta la enseñanza superior. Trabajador inagotable, creó escuelas en aldeas y pueblos, ocupó elevadas funciones públicas, escribió libros fundamentales, instauró reconocidas instituciones y asignaturas universitarias.
Octogenario, publicaba artículos en periódicos y revistas bajo su dirección. Pionero en diversas actividades, como el alpinismo criollo, dedicó los más fructíferos años de su vida a luchar por la conservación de los recursos naturales y a lograr que hombres y mujeres rurales se identificaran con sus riquezas sin que el brillo y el ruido de la ciudad los deslumbrara llevándolos a abandonar sus predios.
“Ha sido, por encima de todo, un hombre de estudio y de trabajo, desinteresado y altruista”, escribió Emilio Rodríguez Demorizi, autor del prólogo de uno de sus libros.
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Juan Ulises García Bonnelly impartía sus cátedras de Estadística y Sociología rural ya entrado en años y se desplazaba anciano por las redacciones de periódicos entregando sus sabias colaboraciones.
Hablaba inglés, francés, español; viajó por América y Europa. La avanzada edad no detuvo su espíritu activo ni sus prédicas. Le preocupaban “el desempleo, la situación de los pobres de los campos moviendo sus brazos en el vacío, sin ganar con qué adquirir adecuadamente los alimentos, el vestido y los medios de educación y esparcimiento que son factores básicos de un nivel de vida decente”, expresaba.
Estudio y trabajo
Juan Ulises nació en Santiago el 26 de enero de 1898. Sus padres Juan Antonio García Benoit y Ana Rosa Celia Bonnelly Arnaud. EStudió hasta secundaria en su natal y graduó de Ingeniero de Caminos y Puentes en la Universidad de Santo Domingo.
Fue maestro rural, fundó las escuelas Normal de Azua y de Baní. Creó las carreras de Veterinaria y Agronomía en la Universidad de Santo Domingo, de la que fue vicerrector y maestro, y las revistas “La Campiña de ¡Ahora!” y “Foto y arte dominicanos”.
En 1919 casó con Mercedes Melania Saleta Pichardo, madre de sus hijos José Augusto, Manuel Andrés, Víctor Fernando, Milka Griselda, Juan Ulises, Rafael Sully, Tomás Arturo, Víctoria y Celia.
Ocupó las subsecretarías de Obras Públicas, Agricultura, Interior y Policía, Industria y Comercio y fue secretario de Estado de Recursos Hidráulicos, inspector general de Bienes Nacionales, director del Servicio Nacional de Riego, y de Estadísticas y Censos. Administró la Feria Ganadera. En la Universidad de Santo Domingo instauró las carreras de Veterinaria y Agronomía, según consigna su biógrafo Andrés Acevedo.
Representó el país como embajador en Nicaragua. Fue cónsul en Toronto, Canadá, y Jacksonville, Florida. Fue, además, diputado y senador.
Entre sus obras publicadas están “Trujillo en la evolución del alma nacional”, “Formación del espíritu agrícola dominicano en la Era de Trujillo”, “Las obras públicas en la Era de Trujillo”, tomos I y II de la Colección Trujillo de 1955. Es además autor de un libro de geografía para la enseñanza primaria.
Fundó el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores, Codia, que presidió hasta 1970.
Ocupó la vicepresidencia de la Sociedad Dominicana de Geografía. Ejerció el periodismo. Repetía que “nuestro único capital eficaz es el trabajo, siempre que lo realicemos con elevado espíritu de sacrificio”.
Invitaba al campesino a no abandonar su tierra. “¡Quédate ahí, donde estás, sea planicie, valle o montaña la ubicación de tu fundo. Sueña ahí, entre los tuyos y vierte la copa de tus esperanzas en el pedazo de tierra que te vio nacer y guarda en su seno ese secreto potencial y divino de la creación que se revela cuando tu mano entusiasmada ara, azadona, rastrilla, riega las semillas y espera que el sueño fecundo devuelva un millar de granos por cada uno de los que arrojas en el surco…”, clamaba.
Falleció en Santo Domingo el 14 de marzo de 1981
El “Parque Nacional que comprende la loma Guardarraya, en la provincia San Juan”, lleva su nombre.
La calle. Está localizada en el ensanche Julieta entre las “Emilio Aparicio” y “David Masalles Lafulla”. No hay en ella una sola torre de apartamentos. Tranquila, silenciosa, solo tiene casas de un nivel rodeadas de flores, enredaderas, árboles: mangos, pinos, trinitarias, hiedras, palmas reales, robles, flamboyanes, como la naturaleza que él disfrutaba y protegía.

Juan Ulises García Bonnelly

Nuestro unico capital eficaz es el trabajo. Juan Ulises Garcia Bonnelly