Exhorta
Castaños Guzmán trata muerte general A. Duvergé
Estimó que en el caso incidieron los conflictos políticos entre militares del siglo XIX, conservadores y liberales, en medio de conspiraciones tras la guerra

Los juristas Enmanuel Esquea, Edwin Espinal, Julio C. Castaños Guzmán, José O. Morales y Rony Joubrt.
El jurista e historiador Julio César Castaños Guzmán consideró como una injusticia histórica la sentencia que condenó a muerte en 1849 al general Antonio Jorge Duvergé y a dos de sus hijos por supuesta traición. Cree fue un abuso judicial que violó el principio de la responsabilidad de las penas, la debida garantía y el debido proceso.
Castaños Guzmán dictó anoche en la Academia de Dominicana de Historia la conferencia “Lo jurídico en el caso de Antonio Duvergé”, en la que narró las circunstancias que rodearon a ese caso que conmovió a la sociedad dominicana de esa época.
Poder sin limites
“Son estos hechos infaustos, y muchos más que no se mencionan aquí, por los que todavía puja la República entre el llanto y la agonía por las nefastas consecuencias que tendría, todavía hoy, la posibilidad de que se levante la amenaza de un poder político sin límites, capaz de llenarnos de estupor por los crímenes y excesos cometidos… muchas veces revestidos de una falsa juridicidad”, puntualizó el expresidente de la Junta Central Electoral.
Agregó que “ese proceso fue un ejemplo de lo que una causa no puede ser. El no tuvo abogados, fue de noche, duró dos horas y lo condenaron a él y a dos de sus hijos a muerte y dos hijos más varones y a su esposa lo condenaron a confinamiento en Samaná, un verdadero acto de barbarie, son de las cosas que llenan de vergüenza”.
Refirió que Duvergé fue juzgado en Santo Domingo en 1849 por supuesta traición, pero fue descargado y después en el 1855 fue de nuevo juzgado y condenado a pena de muerte junto a dos de sus hijos.
Afirmó que es inimaginable que situaciones como esas vuelvan a ocurrir, “pero también la justicia, y yo he sido juez, siempre tiene carencias, pero nada como una cosa como esa”.
Planteó que todos deben ser celosos guardianes para que todos los dominicanos tengan el debido proceso, que las causas se conozcan adecuadamente, que tengan una defensa correcta y si se les condena que las penas sean razonables.
Estimó que la justicia dominicana cada día va mejor y se ha tecnificado “hemos ganado una experiencia institucional y los jueces no vienen todos de un capricho político, en el caso de la Suprema Corte de Justicia el 75 % de los jueces son de la carrera judicial”.
En ese orden, añadió que “el hecho de que esté la escuela de la Magistratura, es una garantía de la competencia profesional de las personas que se eligen para ser jueces”.
Trágico caso de Duvergé
“Siempre hemos pensado que el drama trágico del General Antonio Duvergé y su familia, inevitablemente genera en la persona que se adentra al estudio del mismo, la tentación de que el análisis histórico se deforme y quede atrapado en el género atinente a las elegías que convocan al luto y la tristeza, dejándose de lado la objetividad de los hechos y el derecho envueltos en el mismo”, expresó Castaños Guzmán al iniciar su conferencia.
Refirió que Duvergé fue víctima de dos juicios por supuesta traición a la patria, uno en 1849, ante una comisión militar en Santo Domingo, donde fue descargado y el otro en 1855, donde se le condenó a pena de muerte junto a dos de sus hijos.
Recordó que Duvergé fue uno de los más grandes defensores militares de la República, tras la separación de Haití.
“Se trata pues del patriota y más grande defensor militar que haya tenido la República Dominicana al separarse de Haití, de vida esforzada y ejemplar, custodio insigne de la frontera con Haití, para preservar con ingenio y sable, a una incipiente nación conformada por “Los Pueblos de la parte Este de la Isla Española”, planteó.