DAVID BEN GURION Fundó el Estado de Israel que acoge a estudiantes dominicanos

DAVID BEN GURION
Fundó el Estado de Israel que acoge a estudiantes dominicanos
POR ÁNGELA PEÑA
Motivados por el imperecedero agradecimiento que siente el pueblo judío hacia los dominicanos, que acogieron a muchos de sus hijos que se instalaron en Sosúa, y en reconocimiento a las oportunidades de estudio que ha brindado Israel a miles de profesionales criollos, un grupo de egresados de sus aulas solicitó al Ayuntamiento de Santo Domingo, a finales de los 80, que una calle de la ciudad llevara el nombre de David Ben Gurión, fundador del Estado de Israel tras dos mil años de ser una nación sin hogar.
El ingeniero agrónomo Santiago Hilario Brito, quien estudió en la universidad de Rejovob Desarrollo de frutales y Uso y extensión de fertilizantes junto a Jonás Fernández, del Instituto Agrario Dominicano, fue el vocero de esta iniciativa en la que le acompañaron Príamo Rodríguez, Carlos Rodríguez, Rafael Florentino y Luis Guerrero, entre otros. Previamente sometieron su propuesta a la consideración del entonces embajador de Israel en el país, Shmuel Tevet, quien acogió la idea con entusiasmo. La sala capitular aprobó que una calle del ensanche Paraíso llevara el nombre del líder sionista y que se colocara una tarja en su honor (hoy desaparecida) en la esquina de la vía con Winston Churchill.
En el país existe una organización que congrega a graduados en Israel en diferentes ramas, la Asociación Shalom de la República Dominicana, Inc., que Hilario Brito presidió en tres oportunidades. Su filial de Santiago de los Caballeros logró que una avenida de aquella comunidad se denominara Israel.
Hilario Brito, devoto admirador de las glorias, hazañas y ejecutorias de David Ben Gurión, del que habla con patética reverencia, es también un enamorado de la laboriosidad y el afán de progreso del pueblo hebreo. Confiesa que debe la vida a sus estudios en Israel.
Respecto al homenaje que planteó para el ex Primer Ministro, cuenta: Ya por el año 1943, un barco repleto de judíos surcaba toda el área del Caribe, Centroamérica y Sudamérica en situación desesperada pues ningún país les ofrecía refugio. Encontraron asidero después de diligencias que se hicieron con el Generalísimo Trujillo quien los asentó en Sosúa, dándoles tan solo piedra y arena. Sobre este suelo establecieron una agropecuaria que sirvió de modelo hasta los años 60, llegando el pueblo dominicano a calificar por tener una de las principales pasteurizadoras de queso y leche. Ellos nunca han olvidado ese gesto, afirmó, agregando que se lo comentaban en Israel. Los vestigios de su paso por aquella comarca aún se conservan con la Sinagoga y el museo judíos.
Por otro lado, manifiesta, a la fecha hemos ido alrededor de tres mil 950 profesionales a las aulas israelitas, nutriéndonos de los conocimientos de ese país, cumpliendo ellos con la magnífica y genial idea que venía desarrollando desde principios de 1920, David Ben Gurión y la extraordinaria dama mundial Golda Meir. En esa época ellos visualizaban que Israel ocuparía un lugar importante en la educación del mundo, y esa educación, hoy día, es una de las tecnologías de punta más distribuidas mundialmente, lograda a base de estudios, trabajo, inteligencia.
Santiago Hilario, que cursaba sus estudios a quince kilómetros de Tel-Aviv, pone de relieve el reconocimiento y la veneración que sentía Ben Gurión por Golda Meir. En una época en que la mujer era una especie de objeto que no se tomaba en cuenta en el mundo árabe, él la introdujo en la escena política llegando ella a ser Primer Ministro del Estado de Israel. Él contribuyó a realzar su liderazgo.
Añade que Ben Gurión es para Israel el Juan Pablo Duarte de nosotros, guardando las distancias, pues este señor hizo más cosas, era más aguerrido, Duarte era un hombre tranquilo, Ben Gurión creó ideas para hacerse multiplicar hasta que logró formar el Estado de Israel en 1948, proyectándose después fuera de su tierra.
Añade que luego de solidificar su Estado, David Ben Gurión se dedicó a ayudar a los países pobres tercermundistas y llegó a cubrir 60 naciones del mundo con toda la tecnología de la época. El elemento básico de la diferencia árabe-israelí es la educación, asegura. La educación parvularia de Israel es la más desarrollada del mundo, esta gente viene, desde su fundación, anidando el futuro de su pueblo, que son los niños.
De esa política se ha beneficiado la República Dominicana transfiriendo tecnología israelita a nuestros campos en las áreas de ganadería, pecuaria, transporte, frutales, medicina general y de desastres. Es lo que hemos ido a estudiar allá y traído a nuestra Patria, manifestó.
Destaca, en otro orden, que Ben Gurión fue un preocupado porque los judíos del mundo pudieran estar unidos. Han vencido, y vencen, miles de obstáculos para juntarse, por eso la diáspora que ha formado Israel, donde conviven árabes, israelitas, mahometanos, es un logro de Ben Gurión que se preocupaba por la gente que venía de fuera, los acomodaba y hacía que se sintieran bien en base a un plan educacional que iba en desarrollo hasta su muerte en 1973.
El ingeniero agrónomo prefiere no profundizar en consideraciones sobre lo que pensaría el líder sionista de la actual masacre cometida por su pueblo contra los libaneses pero pone de manifiesto el rompimiento, por parte de El Líbano, del Estado de Paz existente entre los dos gobiernos. La parte norte empieza a disparar para Israel, inquietando la situación ¿qué determina Israel? Eliminar esos grupos. ¿Quién controla al Líbano? Nadie. Jamás Ben Gurión pudo haber pensado que estas cosas estén sucediendo ahora. Era un arquetipo del Estado de Israel, en esencia, en hacerlo grande.
La calle
Santiago Hilario Brito justifica la designación de la calle y cita a otros extranjeros distinguidos con ese reconocimiento que hicieron grandes aportes, pero para sus países. Ben Gurión tiene méritos sobrados, todavía hoy en día somos beneficiarios de sus ideas, cosechamos sus enseñanzas, somos la embajada recurrente del Caribe, eso es una distinción, comentó.
Yo no justifico una calle, yo glorifico que cualquier ciudadano del mundo, con sus cualidades, tenga una vía en Santo Domingo. A todos los países del Tercer Mundo se extendió su política educativa, exclamó. Los que propusieron que se denominara Ben Gurión una calle de la ciudad, tomaron en cuenta el valor internacional de este hombre, fundador del Estado de Israel y un gran preocupado por la educación mundial.
La David Ben Gurión está comprendida entre las Federico Gerardino y la avenida Winston Churchill, en la urbanización Paraíso.
Ben gurion
David Ben Gurión nació en el pueblo de Plonsk, Polonia, en 1886, sexto de una familia impregnada por el ideal sionista. Sus cualidades de líder y afición a la política se manifestaron a los 14 años cuando organizó un grupo de jóvenes para la formación de Ezra, con la finalidad de hablar el hebreo como un idioma secular.
Después de buscar sus raíces y tratando de escapar de las matanzas de judíos realizadas por Rusia, emigró a Palestina, en 1906, dedicándose a la agricultura. Fue evolucionando con organizaciones sionistas y sindicatos judíos. Su preocupación por las condiciones de vida de su pueblo en Palestina lo llevaron a Constantinopla y a Egipto para estudiar leyes, pero la Primera Guerra Mundial tronchó sus estudios. Fue expulsado por supuesta participación en actividades subversivas.
Ben Gurión, comparado por unos con el Gran rey David y calificado por otros como un autócrata expansionista, pasó entonces cuatro años en Estados Unidos, durante los que aprendió a creer en la democracia y contrajo matrimonio con su esposa Paula. Regresó a Palestina y empezó a escalar posiciones dentro del movimiento sionista. Fundó el Partido Laborista de Israel.
En la Segunda Guerra Mundial ayudó a los británicos a combatir a la Alemania nazi, pero a la vez violó las leyes inglesas para introducir cientos de miles de refugiados judíos que huían del Holocausto. Pasada la guerra, Ben Gurión insistió en la necesidad de fundar el Estado de Israel en la bíblica tierra prometida de Moisés, objetivo alcanzado el 14 de mayo de 1948.
Como autodidacta, estudió filosofía y leía a Platón en su lengua original. Ávido lector, su biblioteca estaba compuesta por más de 20 mil volúmenes, particularmente de historia y filosofía política y religiosa. Como Primer Ministro enfrentó las conflagraciones iniciales con los árabes y cayó sobre sus hombros el peso de la consolidación del Estado israelí. Muchas veces criticado por su extremismo y su volcánica personalidad, fue el hombre que Israel necesitó para subsistir y convertirse en una potencia del Oriente Medio, según consignan sus centenares de biógrafos. Se retiró definitivamente de la política en 1970. Murió en 1973, a los 84 años de edad.