El Prado un joven museo ante su bicentenario

ESPAÑA TURISMO:GRAF3351. MADRID (ESPAÑA), 31/03/2018.- Un grupo de personas forma una fila para acceder al emblemático Museo del Prado de Madrid, destino turístico de numerosos visitantes de la capital. EFE/Chema Moya
El 19 de noviembre los reyes de España inaugurarán los actos que el Museo del Prado tiene programados con motivo de su bicentenario (1819-2019). Lo harán con la primera de las exposiciones programadas, “Museo del Prado 1819-2019. Un lugar en la memoria”, que recorre la historia desde su fundación hasta llegar a ser uno de los grandes museos públicos del mundo.
Se trata de una muestra dedicada a las obras llegadas al museo a través de adquisiciones de organismos públicos o por donantes particulares, y permite profundizar en el camino recorrido por la institución durante estos dos siglos.
Como explica a Efe su director adjunto, Andrés Úbeda de los Cobos: “El bicentenario del Prado constituye una excelente oportunidad para reflexionar sobre su pasado y su presente, pero también para reflexionar sobre su futuro, es decir, para apostar por ese museo que el Prado es y quiere seguir siendo”.
Para Úbeda de los Cobos, el objetivo de esta celebración puede sintetizarse en una idea: “que sirva para reflexionar sobre cómo una colección concebida para el disfrute de unos pocos: la realeza, la nobleza y la Iglesia, ha llegado a ser, a través de su historia, patrimonio de todos”.
El Prado reafirma su papel social y educativo. A esta primera exposición le seguirán otras, entre ellas: ‘El Prado en las calles’ u ‘Hoy toca el Prado’, que acercarán el patrimonio artístico a toda España, dirigidas a varios colectivos, entre ellos a personas invidentes, e inspiradas en esa conciencia social de ser una institución que se esfuerza por representar a todos, es decir una faceta más social y educativa.
“El museo -explica Andrés Úbeda- ha ido cambiando desde los últimos tiempos. Ahora se acerca a todos sus ciudadanos, a todos: a los discapacitados, invidentes, a los mayores… Para ello cuenta hasta con reproducciones en tres dimensiones (3D) y otras técnicas de carácter táctil, donde la persona con discapacidad puede tocar la obra en sí, notar la vestimenta, la piel, usando materiales diferentes, un proyecto muy ambicioso, de gran presupuesto, pero que cuenta con la ayuda de fundaciones como la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) y la Fundación AXA”.
“Resulta muy emotivo, por su carácter educativo, llevar el museo al alcance de todos, atender al público; contar con el afecto de los ciudadanos y de las instituciones, ya que un país con un patrimonio cultural como el español necesita darlo a conocer”, resalta el director, quien también es historiador del arte.
Del conjunto de actividades programadas también destaca “De gira por España”, una serie de exposiciones itinerantes por distintas ciudades españolas, y que consistirá en el préstamo de una pintura de especial relevancia a una institución o museo para su exposición durante un mes. Otra exposición que tiene como objetivo reflexionar sobre su pasado y darlo a conocer a través de la fotografía es “12 fotógrafos en el Museo del Prado”, que está dentro del programa de exposiciones temporales, donde habrá monográficas de genios como Velázquez, Goya o Rembrandt, y artistas menos afamados, como las pintoras Sofonisba Anguissola (siglo XVII) y Lavinia Fontana (siglo XVI), dos de las mujeres más notables de la historia del arte occidental.
La música, el teatro, la ópera, la danza, todas las artes escénicas estarán presentes también en esta celebración a través del Teatro de la Zarzuela, la Compañía Nacional de Teatro Clásico, la Orquesta Nacional de España o la Compañía Nacional de Danza, con distintas actividades adaptadas para la ocasión.
“En total son más de cien actividades de todo tipo y en un amplio abanico geográfico; es un bicentenario abierto a todos los ciudadanos, a todas las artes y a todas las comunidades, y no podría ser de otra manera, tratándose de la primera institución cultural española”, resume Andrés Úbeda.
De colección real a Museo nacional. “En los últimos veinte años se han alcanzado los tres millones de visitas anuales, el doble que en 1997 y, de esta cantidad, la mitad no paga porque se acogen a la diferentes modalidades gratuitas”, comenta a Efe el director adjunto de la institución.
El 19 de noviembre de 1819 abrió sus puertas al público como Museo Nacional del Prado con 311 pinturas, una selección que surge gracias a la colección real por lo que su origen y singularidad se debe a los gustos de los monarcas.
Un coleccionismo, que nada tenía que ver con el actual, sin pretensiones enciclopédicas y que reunía obras de sus artistas predilectos, por ello algunos artistas como El Bosco, Tiziano, El Greco, Rubens, Velázquez o Goya, tienen mayor presencia.
“El Prado fue el primero de los museos españoles. El edificio fue construido como parte de una ambiciosa empresa llevada durante el reinado de Carlos III (1759-1788), el rey ilustrado, que tenía por objeto la reforma urbana de Madrid”.