Voluntariado
Profamilia: integridad, transparencia, salud y vocación de servicios
En 1966 Profamilia inició con cuatro colaboradores y con 10 mil dólares de presupuesto, para este 2026 tienen una nómina de 617 empleados.

Josefina Arroyo, directora de Operaciones; Magaly Caram, directora ejecutiva de Profamilia, y Rhadive Pérez, suplente de secretario de la Junta Directiva./ José de León.
Desde su fundación, la Asociación Dominicana Pro Bienestar de la Familia (Profamilia), en el 1966, se rige por un voluntariado que establece las políticas de la institución, ajustando sus ejecutorias y procedimientos a las disposiciones de los estatutos, al mandato de la Asamblea General y a los reglamentos, mientras que la dirección ejecutiva es la máxima autoridad gerencial y administrativa, que vela por el cumplimiento de las políticas y los planes, así como de las decisiones que emanan de la Asamblea.
En sus 60 años de existencia, Profamilia ha tenido 32 personas que ostentan el cargo de presidente/a de la Junta Directiva, desde el señor Marcos Herrera Báez (1966) hasta la señora Ana Navarro de Paliza (actual). Esto indica que, desde su fundación hay un voluntariado que acompaña los destinos de Profamilia.
Este voluntariado fortalece la gobernanza con una perspectiva de derechos, participación y relevo generacional que garantiza que las políticas institucionales reflejen las necesidades actuales, promoviendo una visión inclusiva y democrática en la toma de decisiones.
“El voluntariado tiene la misma misión y compromiso de Profamilia desde su fundación, solo que antes estaba enfocada en la salud sexual reproductiva y ahora en la salud integral de todo el ciclo de vida del ser humano”, expresa Rhadive Pérez, suplente de secretario de la Junta Directiva.
Grano a Grano
60 años de compromiso con la salud integral y el bienestar social del país
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Manifestó que como junta directiva una de sus responsabilidades es preserva la transparencia de esta entidad porque es lo que les permite recibir donaciones internacionales y la asignación del gobierno dominicano.
El único requisito que se debe tener para ser voluntariado es un compromiso social con la salud de los dominicanos. “Nos interesa que la juventud se integre a nuestro trabajo porque esa remuneración emocional que se recibe cuando la gente va a las clínicas y recibe servicios de calidad y calidez es una experiencia maravillosa”.
Rendición de cuentas
En 1966 Profamilia inició con cuatro colaboradores y con diez mil dólares de presupuesto, para este 2026 tienen una nómina de 617 empleados y un presupuesto asignado de 19 millones de dólares para todo el año.
Muchos se preguntarán: ¿qué hacen con todo ese dinero?
Josefina Arroyo, directora de Operaciones de Profamilia, responde que se apoyan todas las articulaciones de esta organización sin fines de lucro, tanto a nivel de brindar salud en sus siete clínicas hasta apoyar los proyectos que trabajan violencia de género, es decir todas las propuestas que tienen para mejorar la vida de las mujeres con una visión integral.
La rendición de cuenta siempre ha sido un pilar desde su fundación y, esto se evidencia cuando en sus inicios justificaban los 750 pesos mensuales que recibían como donación de la Iglesia Evangélica y al día de hoy cada año Profamilia publica sus memorias que está disposición del público a través de su página web.
Su certificación con la Norma ISO 9001-2015 es una reafirmación del compromiso de Profamilia con la sociedad y un reconocimiento al aporte de muchas personas a lo largo de los años, para forjar una institución que asume el reto de ofrecer productos y servicios misionales, especialidades médicas y ejecutar la labor de incidencia que le caracteriza, acorde con lo que establece su Plan Estratégico.
¿Cómo llega Profamilia a convertirse en una institución modelo?
La señora Arroyo explicó que a través de estos 60 años han contado con el apoyo de consultores a nivel nacional e internacional que los han llevado por ese camino de la buena práctica. “Hoy día somos la única ONG en el país que esta certificada en ISO porque queremos que nuestros usuarios reciban servicios de calidad con estándares internacionales”.
Con un tono de satisfacción, comenta que, como beneficiarios de fondos del Estado por ley, recibieron dos galardones como la ONG con el alto porcentaje en rendición de cuentas, pero también son innovación en tecnología.
Recordó que tienen una asignación del Gobierno anual de 30 millones de pesos, que son dedicados al sector salud, como son unidades móviles para llegar a lugares vulnerables y alejados de la población para ofrecer servicios de manera gratuita y un programa con jóvenes que trabajan a nivel nacional con diferentes temas que impacta esa parte de la sociedad.
Desafíos que persisten
Magaly Caram, directora ejecutiva de esta institución no gubernamental, afirma que a pesar de que en el país se ha avanzado en materia de educación sexual, aún persisten grandes desafíos como son desmontar mitos y tabúes sobre la sexualidad, el placer femenino, la salud sexual y la salud reproductiva -romper el silencio.
Aboga por una educación sexual integral en las escuelas, con información científica, acorde con su edad y su desarrollo, que fomente en las y los jóvenes el autoconocimiento, cuidado y valoración de su cuerpo y que promueva buenas actitudes frente a la sexualidad.