“Juan Bosch escribió el prólogo de la vuelta a la constitucionalidad”

Santiago Castro durante el panel del 61 aniversario del libro “Crisis de la democracia de América en la República Dominicana”. /Duanny Núñez.
Con la sinceridad política que le caracterizaba, el profesor Juan Bosch a través de su libro “Crisis de la democracia de América en la República Dominicana”, expone su versión de la realidad dominicana, inclusive con algunos conceptos que después no se ajustaron a su positiva evolución política y social.
Entre ellos imputaciones posiblemente no adecuadas contra personalidades que se vieron envueltas en el affaire del golpe, pero que tenían un largo historial de lucha democrática y aunque refrendaron ese acto político, no se contagiaron con los desmanes de los asaltantes del poder, como Viriato Fiallo y Juan Isidro Jimenes Grullón.
La ponencia corresponde al doctor Santiago Castro Ventura, durante su intervención en el panel de reflexión sobre la vigencia de esta obra, considerada fundamental para comprender los desafíos de la democracia en el país y la región. “Como era obvio la obra inicia con el acontecimiento político de mayor envergadura hasta esos momentos: el ajusticiamiento del tirano y los intentos del neotrujillismo por darle continuidad a la -Era de cieno-”.
Desde el exilio
El historiador refirió que Bosch resaltaba la decisión del antiguo PRD, que dirigía en el exilio, de enviar una comisión en medio de la represión desesperada de los remanentes del trujillato. “Es historia la multitudinaria manifestación organizada por los comisionados en el parque Colón, donde la concurrencia de manera desafiante rompió los carnets obligatorios del Partido Dominicano, el partido de Trujillo, mientras jóvenes inspirados en el nuevo ambiente de lucha por las libertades les hicieron justicia al albañal trujillista que se denominaba Radio Caribe”, explica.
A su entender, Bosch recalcaba la importancia de la movilización del pueblo para según sus palabras: -ir matando el miedo nacional, el miedo que se había metido en los huesos de la generalidad de los dominicanos-. Conocía muy bien que el virus de la técnica del miedo trujillista era endémico en el país, y que sectores oportunistas de la oligarquía en nombre del antitrujillismo aspiraban a mantener ese miedo.
Justicia social
El doctor Castro Ventura en su disertación recordó que Bosch, con su lenguaje sencillo a través de sus charlas radiales, había logrado conseguir la aceptación generalizada del pueblo llano, identificando los sectores recalcitrantes en esta coyuntura. “Los oligarcas que querían avasallar al pueblo sencillo o hijos de Machepa, otro concepto que también popularizó, los dominicanos de la época estaban apabullados por el miedo, que no les permitía discernir entre la flor fragante y la hierba venenosa. Por eso el distinguido líder apuntaba que -a mediados de 1961, las grandes masas dominicanas no tenían idea de lo que era la justicia social, no tenían idea de por qué ellas pasaban hambre”.
Boletas de colores
El catedrático de la Escuela de Historia y Antropología de la UASD rememoró que Bosch analizaba algo que fue fundamental en ese entonces para garantizar unas elecciones diáfanas que era el color de las boletas. “Se pretendía fueran de un solo color, lo que atentaba contra el derecho a elegir de cerca de un 50% de votantes analfabetos, que sí podrían manifestar sus intenciones políticas en las urnas designándoles colores a las boletas de los diferentes partidos. Resaltaba como logró disuadir estos planes malévolos, cuando anunció que su partido no iría a las elecciones si era rechazada la boleta de colores”.
El pueblo asumió los planteamientos del prolífico escritor para recomponer el país y de inmediato la oligarquía le declaró la guerra creando el seudónimo de comunista. “Importantes sectores eclesiásticos se prestaron a esta conjura, la campaña de blasfemia por todas sus vertientes presentaba un candidato enemigo del país”, sostiene.
Reflexión de la fuente consultada
Sin dudas, esta obra “Crisis de la democracia de América en la Republica Dominicana”, fue escrita con ímpetu, y no solo con objetividad, sino con sinceridad. Describiendo de manera exhaustiva ese proceso que la mayoría de los dominicanos no conocía en la época. “Concluimos reiterando que constituyó un aporte ideopolítico a guisa de prólogo para la jornada política-militar que se preparaba para el retorno a la constitucionalidad, que terminó transformada en una Guerra Patriótica”, concluye la ponencia del doctor Castro Ventura.