Guardianes de la verdad El País

Ley 225-20 sin recursos, pero con ejecución exitosa

El transfer con celda de emergencia, en Villa Altagracia, está en la primera etapa, con geomembrana instalada.

El transfer con celda de emergencia, en Villa Altagracia, está en la primera etapa, con geomembrana instalada.

Hainan Reynoso Uribe
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Durante años, la basura en Villa Altagracia no tuvo manejo adecuado ni un destino digno. En múltiples ocasiones, los desechos terminaban regados sobre la autopista Duarte, provocando accidentes, humaredas y enfermedades.

“Aquí lo que había era un botadero. Incendios, contaminación, basura que caía en la carretera. Medio Ambiente nos dijo: o se hace un trabajo o se cierra”, recuerda el perito químico Michele Cupolo, asesor del actual sistema de transferencia y disposición final en esa demarcación.

Hoy, ese caos intenta ser superado con la implementación de un transfer con celda de emergencia, una modalidad que busca optimizar la recolección municipal y reducir los viajes hasta los rellenos sanitarios distantes, como Duquesa.

En palabras de Cupolo, “el futuro de la recolección está en los centros de transferencia. Así los camiones no pierden medio día y se puede limpiar más la ciudad”, resalta.

Un desastre ambiental

El proyecto sirve a una mancomunidad de seis territorios: el municipio cabecera Villa Altagracia, que tiene 32 barrios, y los distritos municipales San José del Puerto, Medina y La Cuchilla; Pedro Brand y la Guáyiga, que en conjunto suman unos 150 mil habitantes. Entre 130 y 180 toneladas diarias de residuos sólidos llegan al lugar.

El origen del proyecto remonta a un episodio ambiental delicado. “Hace unos 15 o 18 años, un tanque de Falconbridge se abrió y contaminó el río. Medio Ambiente intervino de urgencia y ordenó la remediación. Así nació la primera celda, una de las primeras de su tipo en el país”, cuenta Cupolo.

Sin embargo, el actual avance se aceleró tras la entrada en vigor de la Ley 225-20 sobre residuos sólidos, que estableció como política pública la eliminación de vertederos informales. Aunque reconoce su importancia, el técnico advierte que la ley “no ha sido regulada del todo” y sigue “incompleta en términos legales”.

El proyecto funciona con inversión privada. “El Gobierno hizo algunas obras: la verja, el peso, la rampa. Pero la operación, hasta el fideicomiso, es privada. El ayuntamiento paga lo mínimo por tonelada.

Mientras tanto, todo el gasto lo asume la empresa”, indica Cupolo, quien no es propietario, sino técnico y constructor de la obra.

Puedes leer: Modificación a Ley de Residuos Sólidos genera posturas encontradas

Aunque el sitio opera bajo parámetros de disposición final, todavía enfrenta múltiples retos. “Cultivar el vertedero requiere maquinaria pesada, camiones, personal técnico… Es una máquina de trabajo”, dice, y añade que ya se realiza captación de lixiviados, limpieza, control ambiental y separación manual de reciclables como PET, HDPE (dos tipos de plástico muy comunes) y metales.

A pesar de la resistencia inicial, especialmente de los recicladores informales, el técnico asegura que se ha logrado orden. “He trabajado 15 años en este tema. Empecé en Santiago. He vivido tiroteos y bombas, pero cuando se organiza el sistema, todo el mundo se adapta”, afirma. Actualmente, entre trabajadores del transfer y recicladores, el proyecto genera entre 30 y 50 empleos directos.

Ruta energética

La planta aún no cuenta con un sistema de cogeneración energética, pero se encaminan a ello. “Estamos en la primera etapa, con geomembrana instalada. En la segunda etapa vamos a transformar el residuo orgánico en biogás. Ya estamos en un 80 %. En un mes comenzamos”, adelanta.

Cupolo cree que este modelo puede replicarse en otras demarcaciones. “Aquí hubo protestas, pero después todo cambió. Esto puede convertirse en un modelo de relleno sanitario regional”, sostiene. El sitio ya tiene prevista una planta semiautomática de clasificación y, en el mediano plazo, espera conectarse al fideicomiso de la Ley 225-20, aunque el trámite aún está en curso.

Finalmente, sobre la modificación de dicha ley, actualmente en debate, Cupolo se muestra cauto. “Estoy de acuerdo con el Presidente: hay cosas que mejorar. Los fondos vienen de la ciudadanía a través de la factura eléctrica, pero no alcanzan. Se necesita más control y mejor redistribución”, sentencia.

El técnico italiano busca demostrar que los vertederos del país pueden convertirse en soluciones , si se conjugan regulación, inversión, y voluntad real de transformación.

Sobre el autor
Hainan Reynoso Uribe

Hainan Reynoso Uribe

| Periodista con casi 27 años de experiencia. Licenciada en Comunicación Social con maestría en Ciencias Políticas para el Desarrollo Democrático. Correctora de estilo, locutora, maestra de ceremonias. Guardiana de la Verdad.

tracking