Lula defiende al Mundial y dice que el pueblo “diezmó” las protestas

Fernando Muslera, James Rodriguez
Sao Paulo, EFE.- El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva descartó hoy que el Mundial 2014 pueda influir en las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, denunció “terrorismo” mediático contra la organización del evento y dijo que las protestas contra el certamen fueron “diezmadas por el pueblo».
Además, sostuvo que la clase política en Brasil y en los organismos internacionales está “podrida”, por lo cual es necesario una reforma integral a nivel global y local y apuntó que hay que convencer a los jóvenes para que eviten tener “la negación de la política” y sumarse a los proyectos colectivos.
En diálogo con corresponsales de medios extranjeros en Sao Paulo, entre ellos Efe, Lula afirmó que Brasil está “orgulloso de la organización del Mundial 2014″. “No creo que el resultado (deportivo) del Mundial pueda influir en la cuestión electoral.
Yo fui electo en 2002 venciendo al oficialismo de entonces luego de que la selección venciera en el Mundial y reelegido en 2006, tras la eliminación en Alemania”, dijo el exmandatario (2003-2010).
Lula destacó, asimismo, la encuesta divulgada hoy por la firma Datafolha en la cual la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, su ahijada política, recuperó 4 puntos porcentuales en la intención de voto de cara a las elecciones del 5 de octubre, a causa de buenos comentarios sobre el Mundial.
“El de Brasil, incluso con todo el terrorismo que vendieron, es el tercer Mundial con más público de la historia, con todos los estadios llenos y buena práctica del fútbol”, agregó.
Según el exmandatario, “sin el terrorismo que vendieron tal vez tendríamos más turistas. Hablaban de caos en los aeropuertos, en todos lados, asaltos, pero el verdadero caos ocurrió con las selecciones de España, Italia e Inglaterra, que eran favoritas y salieron antes de tiempo del Mundial».
Lula también culpó a la prensa extranjera de haberse subido a la ola de “los medios opositores” y puso como ejemplo un periodista de un medio foráneo “que en vez de llamar al ministro de Economía de Brasil levanta (transcribe) desde la playa de Copacabana al diario O Globo».