Padre de la patria
Matías Ramón Mella: Su legado y heroísmo en la independencia de la República Dominicana
Instituto Duartiano rendirá un homenaje póstumo con una ofrenda floral al prócer Matías Ramón Mella en su 210 aniversario de nacimiento.
Matías Ramón Mella
Por Virgilio Lora Gómez
Es recordado en su 210 aniversario de nacimiento por el Instituto Duartiano que organiza una serie de actividades donde se incluyen la rendición de un homenaje póstumo con una ofrenda floral, ante la efingie donde reposan sus restos en el Altar de la Patria. Este acto solemne, encabezado por su presidente Wilson Gómez y directivos para resaltar su arrojo y valores en la Independencia Nacional.
Matías Ramón Mella nacido en Santo Domingo el 25 de febrero de 1816. Fueron sus padres: Antonio Mella Alvárez y Francisca Castillo. Su habilidad como estratega contribuyó a disparar el trabucazo en la Puerta de la Misericordia, la noche del 27 de febrero de 1844 logrando la proclamación de la Independencia Nacional, a lo que responde con un grito: "No hay tiempo de retroceder, habremos de ser libres o morir, es la consigna. ¡Viva la República Dominicana!, hecho que puso fin a la ocupación haitiana.
Más tarde se incorporó al movimiento restaurador contra la Anexión a España, realizado por el terrateniente Pedro Santana en 1861, siendo elegido vicepresidente de la República Dominicana entre 1863-1864.
En 1835 en plena dominación haitiana nombrado «Preposé», o encargado de la común de San Cristóbal. Allí se dedicó al negocio del corte de madera, actividad de la que también se ocupaba Antonio Duvergé, lo que hace suponer que ambos líderes se conocieron desde entonces. Mella era hábil con el sable y la espada.
Matías Ramón Mella contrajo matrimonio con María Josefa Brea oriunda de Puerto Plata el 30 de agosto de 1836. La union matrimonial se formalizó a las 7 de la noche en la Catedral Primada de América, en la Zona Colonial ante el oficial del Estado Civil de la Común de Santo Domingo, Martín Guzmán Galicia, participando como testigo y padrino de la boda Juan Isidro Pérez, prócer trinitario.
Procrearon 4 hijos: Ramón María, Dominga América María, Antonio Nicanor e Ildefonso Mella Brea. Según un testamento del 5 de mayo de 1859, ninguno de los dos aportó grandes bienes al matrimonio. Al parecer adquirió propiedades estando casado, parte de ellos por vía hereditaria tras el fallecimiento de su padre en febrero de 1837.
El 1 de marzo de 1844 se integró como miembro de la recién creada Junta Gubernativa Provisional durante la Primera República y pocos días después partió para Santiago de los Caballeros donde asumió el cargo de gobernador y delegado de la Junta Central Gubernativa, convirtiéndose en el jefe político y militar de la región.
Desempeñó los cargos de comandante de Armas, Ministro de la Guerra, Gobernador de Santiago, Ministro Plenipotenciario y Enviado Extraordinario en Misión Especial frente al Gobierno español. En julio de 1856 se le encomendó preparar un proyecto de ley para organizar el ejército.
Duarte vio en Matias Ramón Mella un discípulo de condiciones excepcionales y lo designó como sustituto de Juan Nepomuceno Ravelo cuando éste fracasó en las gestiones de llegar a un acuerdo con los dirigentes haitianos con la finalidad de organizar el movimiento de «La Reforma».
En enero de 1843 fue comisionado por Juan Pablo Duarte para trasladarse a la villa haitiana de Los Cayos de San Luis, al sur de la isla, para hacer contactos con los revolucionarios reformistas adversos al presidente Boyer.
Convocó e hizo posible una alianza entre los trinitarios y los reformistas haitianos que combatían a Boyer. Esto trajo como consecuencia, el 16 de enero de 1844, la firma del acta de separación, que proclamó la necesidad de separarse de la opresión haitiana y oficializó la unión de liberales y conservadores.
Luego de declarada la Independencia Nacional Mella proclamó a Juan Pablo Duarte presidente de la Junta Central Gubernativa con la finalidad de evitar que algún partidario del colonialismo ocupara el poder.
En agosto de 1863 viajó al sur de la República Dominicana atravesando la Cordillera Central por Constanza, con el encargo de organizar las tropas restauradoras dirigidas por Pedro Florentino.
Matías Ramón Mella se desempeñaba como vicepresidente de la República Dominicana cuando, en pleno Grito de Capotillo, enfermó de disentería.
Falleció el 4 de junio de 1864, a los 48 años en extrema pobreza, en una pequeña casa cercana a la Fortaleza San Luis en Santiago de los Caballeros siendo enterrado su cadáver envuelto con la bandera nacional como fue su deseo.