Qué Se Dice: En manos de Dios

claudio
Nadie puede decir, por mas rosca izquierda que sea Waldo Ariel Suero, que el Colegio Médico Dominicano (CMD) quiere llevarle la contraria al Gobierno y la forma en que está manejando la pandemia, que no ha tenido reparos en criticar, y por las mismas razones que ahora; su falta de rigor y firmeza, pues desde el principio el gremio se ha declarado partidario de las medidas restrictivas extremas.
Por eso hay que considerar como una muestra de coherencia que lo veamos encabezar una rueda de prensa, junto a 53 sociedades de especialidades médicas, para advertirle al país que la flexibilización y la apertura de la economía, para lo cual no se les consultó, representan un peligro para la vida de los dominicanos debido a la alta positividad que exhibe el covid-19 en estos momentos.
Y señalan que esa flexibilización, que no parece bien ponderada desde el punto de vista médico, podría disparar los contagios a niveles inmanejables, haciendo colapsar el sistema sanitario. “Desde el primero de enero hasta la fecha, el Ministerio de Salud está reportando mas de mil casos diarios.
Parecería que esas estadísticas sin precedentes no han sido tomadas en cuenta”. No hace falta ser especialista en nada, solo poner atención a los boletines de Salud Pública, para compartir la opinión de la presidenta de la Sociedad de Infectología, Rita Rojas, como tampoco hace falta para estar de acuerdo con el presidente del gremio médico, quien sostiene que el Gobierno prefiere escuchar y complacer a los empresarios y sus intereses.
Y si a eso le agregamos, como factor agravante, que a una buena parte de la población no parece importarle la peligrosa evolución de la pandemia ni los muertos (127 en tan solo nueve días) que va dejando en el camino, habrá que estar también de acuerdo con Waldo Ariel cuando afirma que lo único que nos queda, en lo que llega la bendita vacuna, es pedirle a Dios que reparta suerte. Y de ñapa mucha salud, sugiere un servidor.