Sugiere esfuerzos en la educación
POR L. RAMÍREZ S.
El padre Juan Linares manifestó que la violencia es causada por la existencia de una sociedad deteriorada en valores, organización y corrupción, y expresó que si se quiere enfrentar ese flagelo hay que corregirlo en sus bases. Consideró que la sociedad y el gobierno tienen que buscar paliativos para controlar la violencia recomendó que los esfuerzos se concentren en la educación para crear una conciencia de paz.
A su juicio, las medidas tomadas por el gobierno para controlar el auge de la delincuencia y la criminalidad son oportunas en el sentido de que frenan esos dos problemas, pero no son definitivas.
El 24 de julio de este año el presidente Leonel Fernández emitió un decreto mediante el cual se reguló la venta de alcohol hasta las 12:00 de la noche, de domingo a jueves, y los viernes y sábados hasta las 2:00 de la madrugada. La medida también contempla el aumento de la vigilancia de parte de patrullas mixtas de la Policía y las Fuerzas Armadas.
«La verdadera paz se consigue con una conciencia de paz social, con educación, resolviendo las causas que generan la delincuencia en nuestros barrios, porque la gente no puede vivir feliz cuando padece insalubridad, falta de espacio, o no encuentra respuesta a sus problemas».
Linares consideró que la sociedad también es responsable de que surjan hechos delictivos, porque para él hay personas que infringen la ley obligados por la necesidad de mantenerse. «Como sociedad somos responsables de eso porque no les buscamos los medios para corregir esa situación».
El sacerdote, que dirige la Fundación Muchachos y Muchachas con Don Bosco, se expresó en esos términos luego de una misa oficiada en la iglesia San Juan Bosco, donde se celebró un acto de acción de gracias por los 25 años de vida sacerdotal de Jorge González, párroco de la citada iglesia.
Al agradecer a Dios por las experiencias positivas que le ha dado el sacerdocio, González pidió solidaridad por los que son víctimas de injusticia, porque a él le ha tocado experimentar «la incapacidad, la incompetencia e indiferencia de ciertos tribunales dominicanos» ante la impunidad del asesinato de su padre, Nicolás González.
«Tengo mi preocupación por la justicia dominicana porque a veces no me convence, sé que hay muchos hombres y mujeres con honestidad a toda prueba, que luchan por la justicia, pero muchas veces me he visto desconcertado, no en mi caso, sino también en otros, humanamente veo muchas deficiencias», expresó.