El Papa beatifica hoy a cuatro religiosos

CIUDAD DEL VATICANO, (ZENIT.org). Juan Pablo II beatificará hoy domingo a cuatro religiosos —tres de ellos fundadores de congregaciones—, presentando así la vida de pobreza, castidad y obediencia como camino de santidad.

Entre los nuevos beatos, se encuentra la madre española Matilde Téllez Robles, fundadora del Instituto Religioso Hijas de María Madre de la Iglesia. Nació en Robledillo de la Vera (Cáceres) en 1841 y falleció en Badajoz en 1902, imprimió a la familia religiosa que fundó un carisma eucarístico y mariano: su misión se dirige principalmente a asistir las necesidades y sufrimientos de los pobres y los enfermos.

En la actualidad hay 290 hermanas en 42 comunidades, 28 de ellas en España (Andalucía, Asturias, Cantabria, Extremadura, Islas Canarias, Madrid y Salamanca). Fuera de España, las Hijas de María Madre de la Iglesia tienen abiertas comunidades en Italia, Portugal, Colombia, México, Perú y en Venezuela, según ha informado la Oficina de información de la Conferencia Episcopal Española.

La otra beata española es la Madre Piedad de la Cruz, fundadora de la Congregación de las Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús. Nació en Bocairente (Valencia) en 1842, y falleció en Alcantarilla (Murcia) en 1916. Fundó la congregación en respuesta a la problemática social de su tiempo: pobreza, analfabetismo, enfermedad y mortalidad, dificultades del mundo rural.

Para solucionar estos problemas la religiosa fundó instituciones para niños huérfanos y pobres y a jóvenes abandonadas y obreras, para quienes instituyó internados, clases nocturnas, escuelas dominicales y talleres de confección. Además abrió asilos y hospitales para ancianos sin recursos y vagabundos.

La Congregación de Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón cuenta actualmente con 200 hermanas repartidas en comunidades presentes en Murcia, Madrid, Burgos, Albacete, Córdoba, Alicante, y Valencia. Fuera de España, se encuentran en Paraguay, Chile, Bolivia y Argentina, según fuentes del episcopado español.

Los otros dos nuevos beatos son italianos. Luigi Talamoni (1848 1926), presbítero, fundador en 1891 de la Congregación de Hermanas de la Misericordia de San Gerardo, con dos muchachas jóvenes que quieren dedicarse a los enfermos. El padre Talamoni recomendaba a sus religiosas: «Sed humildes, dulces, y ardientes en el amor».

Nacido en Monza y fallecido en Milán, el padre Talamoni se dedicó a la formación de futuros sacerdotes y de los jóvenes, y al ministerio de la confesión. Conocido por estar a la cabecera de los enfermos, fue también autor de obras sobre temas religiosos, en particular guiones para predicar el Evangelio.

La otra italiana beatificada será María Cándida de la Eucaristía (1884 1949). A pesar de la oposición de la familia, entró en el Carmelo teresiano de Ragusa, en Sicilia, el 25 de septiembre de 1919. Elegida priora del monasterio en 1924, permanecerá allí, salvo una breve interrupción, hasta 1947.