El Papa dice a los jóvenes que la Iglesia no es un “flashmob”

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Ciudad del Vaticano. El papa Francisco recordó a los jóvenes que la Iglesia no es un flashmob (baile colectivo), un lugar en el que se actúa y después se desaparece, en su mensaje para las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) del 7 de abril.

La oficina de prensa de la Santa Sede también difundió el vídeo con el que el papa desea en español una buena preparación a los jóvenes para las jornadas que se vivirán en enero de 2009 en Panamá, en el evento religioso que cada tres años reúne a jóvenes de todo el mundo y en el que está prevista su asistencia.

En su mensaje para las JMJ , el papa propuso a los jóvenes que se inspiren en la figura de María adolescente, que “no se encierra en casa, no se deja paralizar por el miedo o el orgullo”.

“María no es la clase de personas que para estar bien necesita un buen sofá donde sentirse cómoda y segura”, aseveró.   Ante ello, les indicó que “la verdadera experiencia en la Iglesia no es como un ‘flashmob‘ (baile multitudinario en un espacio público en el que todos los participantes deben ejecutar la misma coreografía)”.

“No es como un ‘flashmob’ en el que nos damos cita, se realiza una ‘performance’ (actuación) y luego cada uno se va por su propio camino”, señaló.   Destacó el canto del Magnificat, en el que María “alaba a su pueblo, su historia” y explicó que “ser joven no significa estar desconectado del pasado”.

Subrayó la importancia del pasado y de los recuerdos y les dijo a los jóvenes que “no deben quedar amontonados, como en la memoria de un disco duro” y “no se puede almacenar todo en una ‘nube’ virtual”.

“Tenemos que aprender a hacer que los sucesos del pasado se conviertan en una realidad dinámica, para reflexionar sobre ella y sacar una enseñanza y un sentido para nuestro presente y nuestro futuro”, agregó.

Afirmó cómo en redes sociales aparecen “muchos jóvenes en multitud de fotografías, que hablan de hechos más o menos reales, pero no sabemos cuánto de todo eso es historia, una experiencia que pueda ser narrada, que tenga una finalidad y un sentido”.   Y cómo lo mismo ocurre con los llamados “reality show”, “pero no son historias reales, son sólo minutos que corren delante de una cámara, en los que los personajes viven al día, sin un proyecto.