El Papa urge a revertir la cultura consumista a través de la educación

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Nairobi. El papa Francisco urgió hoy a detener la cultura consumista “del descarte” y a usar la educación para transformarla en una “cultura del cuidado” mutuo que vele por el medio ambiente, la distribución equitativa de los recursos económicos y el acceso global a la sanidad.

El pontífice pronunció estas palabras en la sede de la ONU en Nairobi, durante el que probablemente sea el discurso principal de su viaje a África, que hoy le brindó un respaldo masivo con decenas de miles de personas que asistieron a su misa bajo una fuerte lluvia.

El mundo, según dijo, necesita un “cambio de rumbo” que le aleje de la cultura de la “degradación” en la que se encuentra sumido y detenga sus consecuencias más extremas- las nuevas formas de esclavitud, el tráfico de personas y órganos, el trabajo forzado y la esclavitud.

“No podemos permanecer indiferentes, no tenemos derecho”, subrayó el pontífice, quien recordó que son muchos los rostros y las historias que han sido sepultados por “los ídolos de las ganancias y el consumo”, muchos los sueños “que naufragan en nuestro presente”.

El cambio no es utópico, es una “perspectiva realista” basada en situar “a la persona y a su dignidad como punto de partida”, pero que será imposible de llevar a cabo sin un compromiso por la educación.   “Nada será posible” si las iniciativas políticas no van acompañadas de procesos educativos que promuevan el cuidado mutuo y el respeto por el medio ambiente, advirtió ante un auditorio de Naciones Unidas que le recibió y le despidió con gritos de euforia y un millar de teléfonos móviles en alto, como a una estrella de rock.

Un gran paso para este cambio que reclama el pontífice podría ser la cumbre de la ONU sobre el cambio climático (COP21), que comienza el próximo lunes en París, una oportunidad para “replantear y corregir las disfunciones del actual modelo de desarrollo”.   Francisco confía en que no se repita el resultado de cumbres anteriores- “Sería triste, y me atrevo a decir hasta catastrófico, que los intereses particulares prevalezcan sobre el bien común y lleven a manipular la información para proteger sus proyectos”.

Los 195 países participantes intentarán llegar a un acuerdo para contener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados.