El Parkinson + modernidad= Neupro

JOSÉ SILIÉ RUIZ
El doctor Carlos Zúñiga, neurólogo mejicano, estuvo hace unos días en el país invitado por los Laboratorios UCB (Dres. Mallén Guerra) para platicarnos de su experiencia con el Neupro, el moderno parche de “rotigotina” que es usado en la piel como terapéutica  en los pacientes con Parkinson, con una aplicación de una vez al día, con mucho menos efectos secundarios que la terapia oral con Levodopa, la que es hasta hoy la piedra angular en el manejo de la enfermedad.

A finales del pasado año, ya lo habíamos “conversado” con ustedes, en razón de nuestra participación en el Congreso Europeo de Neurología en Bélgica, pero por celebrarse el próximo viernes 11 de los corrientes el Día Mundial del Parkinson, lo traemos a colación nuevamente. Si hay una enfermedad en neurología donde se necesita del “arte y la inteligencia” de las que hablaban los antiguos maestros iniciadores de esta carrera médica, es en la enfermedad de Parkinson. No sólo por su difícil diagnóstico temprano, sino por sus grandes fluctuaciones clínicas, que incluyen, además del  temblor, aspectos psicológicos y conductuales de importancia. Recientemente, el neurólogo amigo profesor inglés Andrew Leeds publicó sus investigaciones sobre una encuesta hecha en el Instituto de Neurología de Londres y aún en el hospital Queen Square,  uno de los centros de mayor prestigio en el campo de las neurociencias, en la cual se puso en evidencia que se cometían algunos errores de diagnóstico en los inicios de la enfermedad. Claro, que nos estamos refiriendo a unas etapas  mucho antes de que los temblores, la rigidez, la voz baja, la lentitud de movimientos, la inflexibilidad, le ponen al  paciente la etiqueta del dictamen,  ya que en esos períodos es el enfermo o son los familiares quienes le dicen al médico cuál es el aserto de la dolencia.

El Dr. Zúñiga abordó el tema de las alucinaciones, que en ocasiones se producen en estos pacientes. Nos hizo recordar una paciente nuestra que debutó con alucinaciones visuales nocturnas, “veía” figuras humanas deformes, nunca la aterrorizaban, episodios de confusión, luego sensaciones de “hormigueos” no bien localizados, se presentaron por igual severos dolores musculares inespecíficos, que no encajaban en ninguna entidad reumatológica, gran disminución de su olfacción, y por último le rebotaban los cheques del banco porque su firma le había “cambiado”. Al visitarnos, con estos elementos y las pruebas pertinentes de exclusión, le hicimos el diagnóstico de Enfermedad de Parkinson. Como se disponían de los recursos, lógicamente se montó en el avión, y en la ciudad de Miami un colega neurólogo antagonizó con nuestra presunción diagnóstica (tal vez fue el brillante Dr. “Chuffing”) y ella no recibió tratamiento por muchos meses. Les resumo, volvió con nosotros, era un Parkinson con demencia, el Dr. Silié Ruiz, su servidor, tenía la razón, pero se perdió un tiempo vital en iniciarle el tratamiento.

El tratamiento con la Levodopa, se inicia hace 40 años, pero sigue siendo el más útil y empleado, pero como todo medicamento, con el paso de los años ya se evidencian sus desfavorables efectos secundarios. Es a nosotros como neurólogos que nos toca su complicado manejo, y debemos elegir entre dos males el menor, esa es la función del médico. Las ventajas del moderno “parche”, lo primero: menos efectos secundarios, una mayor adherencia al tratamiento, los fenómenos adversos de inicio de dosis y de vida media son menores. Las “pulsaciones” de la droga con el parche disminuyen por tener una vida media más larga y no usar la vía oral. En conclusión, este parche de la Rotigotina, el Neupro, con el que ya tenemos muy buenas experiencias, sabemos que vendrá a ser de gran ayuda en el manejo de todos los pacientes con el padecimiento del temblor, la lentitud, la inexpresividad, el encorvamiento, la rigidez, y las demencias, que es la Enfermedad de Parkinson,  afortunadamente, de acuerdo a los Dres. Mallén, ya  pronto tendremos  el Neupro en el país.