El partido de Rousseff pide que arresto de legislador no paralice al Senado

Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil. Foto de archivo.
Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil. Foto de archivo.

Brasilia.  El Partido de los Trabajadores (PT) pidió hoy que el Parlamento brasileño “no se paralice” por la detención del líder del oficialismo en el Senado, Delcídio Amaral, arrestado por su supuesta implicación en las corruptelas en la estatal Petrobras.

“Este hecho, por grave que sea, no debe contaminar la actividad legislativa, pues el Parlamento tiene temas de muchísima importancia y de interés del país y debe continuar trabajando”, dijo el senador Humberto Costa, jefe del grupo del gobernante PT en el Senado.

Costa aseguró que, aunque Amaral se desempeña como líder del grupo oficialista en la Cámara alta, “no hay nada” que implique al Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff en el asunto.

Amaral, uno de los más destacados dirigentes del PT, fue detenido hoy por la Policía acusado de intentar obstruir las investigaciones sobre las corruptelas en Petrobras, que según la policía salpican a medio centenar de políticos, en su mayoría de la base oficialista.

Según la justicia, el legislador intentó sobornar a uno de los detenidos por la corrupción petrolera para evitar que colaborase con la justicia.

El magistrado Teori Zavascki, miembro de la Corte Suprema y quien ordenó el arresto del senador, dijo que los intentos de sobornos fueron comprobados por la Procuraduría General y suponen un claro intento de “obstruir la acción de la justicia”.

Amaral, según la Fiscalía, entró en contacto con el exdirector de Petrobras Nestor Cerveró después de que este fue detenido por sus implicaciones en la corrupción petrolera, y le ofreció 50.000 reales (unos 13.300 dólares) por mes a cambio de que no lo nombrase en el marco de un acuerdo de cooperación judicial que ya había aceptado.

Según documentos y grabaciones obtenidas por la Procuraduría, que fueron difundidos parcialmente hoy, Amaral también se comprometió a mediar ante jueces del Supremo a fin de que Cerveró fuera declarado inocente o, al menos, aliviasen su condena por las corruptelas en Petrobras.

En la operación realizada hoy por la Policía, que forma parte de las investigaciones sobre la red de corrupción en Petrobras, también fueron detenidos el jefe de gabinete del senador, Diogo Ferreira, y el banquero André Esteves, consejero delegado del banco de inversión BTG Pactual.

Hace tres años, Esteves entró en la lista de las veinte personas más acaudaladas de Brasil, con una fortuna calculada en unos 3.000 millones de dólares.

La Procuraduría Federal (Fiscalía) solicitó el arresto de Esteves por supuestamente haber prestado ayuda financiera a Amaral para su intento de soborno a Cerveró.

El banco BTG Pactual divulgó una nota en la que dijo desconocer los motivos que llevaron a la detención de uno de sus socios, pero se mostró dispuesto a prestar toda la colaboración necesaria a las autoridades judiciales.

Según fuentes oficiales, la detención de Amaral “sorprendió” al Gobierno de Dilma Rousseff, que junto con el PT y otros partidos de la coalición gobernante pretendía nombrar hoy mismo a quien lo sustituirá como jefe del grupo oficialista en el Senado.

El presidente de la Cámara alta, Renán Calheiros, anunció que convocará a una sesión extraordinaria para analizar el caso, incluso porque, según la Constitución, la detención de un legislador activo debe ser refrendada por el Parlamento.

De ese modo, los 81 senadores deberán votar si respaldan o no la decisión judicial que llevó a prisión a Amaral, para lo cual tienen un plazo de 24 horas, lo que obligaría a que esa sesión se realice hoy mismo.