El  Partido Reformista quedará
en manos de Leonel Fernández

MIGUEL RAMÓN BONA RIVERA
Muchos de mis compatriotas altos dirigentes del Partido Reformista, piensan erróneamente que Leonel Fernández está apostando a la destrucción de nuestra organización política.

Apreciación incorrecta.

No se trata de destruirlo. No se destruye aquello que es útil e incluso necesario. De lo que se trata es de debilitarlo suficientemente mediante el desmembramiento, para luego proceder a su captura. Y  Leonel Fernández lo está logrando.

Independientemente de la baja puntuación que las encuestas le otorgan al Partido Reformista, hay una situación más grave. Y es que el PRSC carece de los recursos económicos, de la logística y de los cuadros organizados, para que el próximo 16 de mayo pueda traducir en votos reales esa intención de votos que le señalan dichas encuestas.

Es decir, que su votación real será todavía menor que los porcentajes que le acreditan las encuestas. En los días que faltan se producirá una decantación. Un mayor desplome.

Algo similar sucedió con Eduardo Estrella en las elecciones del 2004. La última medición de Penn-Schoen, realizada entre el 19 y 22 de abril le otorgaba un once por ciento. La medición de Gallup entre el 7 y 11 de mayo le daba un 10.3%. Finalmente Eduardo Estrella apenas alcanzó el 8.65% de los votos.

Si el Partido Reformista obtiene menos del 5% de los votos, perderá el financiamiento privilegiado que le otorga la ley a través de la JCE. En consecuencia, en el año 2009, en vez de unos 160 millones de pesos, apenas recibiría alrededor de siete millones. Carente de recursos económicos, el PRSC no podrá realizar un programa efectivo de reorganización y se debilitará aún más.

Entonces el gobierno de Leonel Fernández le tenderá la mano y se iniciará un proceso de conversaciones, favores, caricias y acercamientos, y finalmente negociarán. Por ejemplo, en agosto del 2009 el gobierno podría cederle al PRSC la presidencia de la Cámara de Diputados a cambio del reingreso de los reformistas que se fueron con Leonel. Igualmente para las elecciones del 2010 el gobierno otorgaría numerosas posiciones congresionales y municipales al PRSC, ofreciendo el apoyo  económico necesario para que estos candidatos resulten electos. Y así, mediante esta nueva correlación de fuerzas internas, los reformistas-leonelistas capturarán las máximas posiciones de dirección dentro del Partido Reformista.

El control del PLD y del PRSC en manos de Leonel es imprescindible para que éste pueda permanecer en el poder más allá del 2012, mediante una nueva reelección.