El peligro de importar vehículos usados

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Si queremos mejorar la seguridad vial en calles y carreteras y además reducir substancialmente la siniestralidad, disminuir las emisiones nocivas en el medio ambiente y que el parque vehicular dominicano responda más a la realidad de las exigencias de los países desarrollados, necesariamente debemos legislar sobre las características y especificaciones mínimas que deben ser satisfechas por los vehículos que sean importados por el país.

Lo que vamos a proponer lo haremos con la autoridad que nos confiere el hecho de que no somos parte interesada en ninguna compañía importadora de vehículos nuevos, que no nos importa que las ventas de estos vehículos nuevos para el transporte de pasajeros y cargas aumente o disminuya, lo que nos anima es la seguridad en las vías de comunicación, la vida de los usuarios y la salud del pueblo dominicano y además la necesidad de rejuvenecer el parque automovilístico dominicano. El objetivo principal, fundamental es que desaparezcan de las vías de comunicación terrestre esos carros viejos que constituyen un peligro para la seguridad vial del país, un daño para el medio ambiente y todas las ciudades.

Como consecuencia de las deficiencias extraordinarias que existen desde hace años en el transporte público en todo el territorio nacional, y en especial en la ciudad de Santo Domingo y demás capitales de provincias, y como producto del gran negocio de los partidos políticos en las pasadas elecciones que el Gobierno de turno en aquella ocasión permitió la importación de automotores indiscriminadamente, a un grupo de dominicanos, sin restricciones en cuanto a la edad de los mismos, quizás ignorando los daños que producía a toda la ciudadanía en cuanto a seguridad y salud de todo el pueblo con las indicadas facilidades. Como consecuencia de ese acto irresponsable, el parque automovilístico dominicano expresa un envejecimiento peligroso y dañino.