El PLD ante la crisis que ya superó el PRD

RAIMUNDO TIRADO
Las rebatiñas en el PLD no cesan, a propósito de la escogencia de su candidato a la Presidencia de la República con miras a participar en las elecciones nacionales del 16 de mayo del año 2008.

La decisión del presidente Leonel Fernández de optar por su reelección ha preparado el plato de la discordia, frente a un Danilo Medina que entiende que a él le correspondía la candidatura, dado el hecho de que ha sido el segundo líder a bordo del PLD, que lo ha dado todo para que Leonel alcanzara dos veces la Presidencia de la República.

Es más durante un tiempo se oían los comentarios de que entre Leonel y Danilo había una especie de acuerdo para que el primero aspirara a la Secretaría General de la OEA, y el segundo quedara como el próximo candidato del PLD para disputar la Presidencia del país en los próximos comicios nacionales.

Las cosas sin embargo no surgieron como lo deseaba Danilo, y por el contrario, a sabiendas de que el hombre iba aspirar al más alto cargo de la República, comenzaron desde Palacio poco a poco a sacarle la alfombra de abajo en una labor sigilosa. El mismo Danilo declaró recientemente que se vio forzado a abandonar su cargo oficial debido a que deliberadamente el Presidente canceló a más de 15 gobernadores provinciales danilistas.

Y después ha venido la andanada de cancelaciones a todos los niveles, de dirigentes comprometidos con las aspiraciones del renunciante secretario de la Presidencia, lo cual provocó la ira de los danilistas, a tal punto que éstos en represalia empezaron a sacarle los trapos sucios al Presidente Fernández, a tildarlo de malagradecido, y a señalarle todos los errores que ha cometido en su administración.

La respuesta de los reeleccionistas no se hizo esperar. De inmediato alegaron que Danilo hizo perder al PLD siendo candidato en el año 2000, y que ahora pasaría lo mismo si se postula de nuevo, por lo que es Leonel el que le garantiza el triunfo al partido. Además de enrostrarle otras “linduras” para descalificarlo.

El caso es que la situación se ha puesto al rojo vivo en los predios peledeístas, que están dando un feo espectáculo ante el país, con un enfrentamiento irracional, descalificándose mutuamente, lo que ha servido para que el pueblo los vea con caretas quitadas, tal como ellos son.

Antes pudieron esconder sus travesuras y su discriminación a los dirigentes de abajo; pudieron también, y a eso se prestó el mismo Danilo, jugarle sucio a Jaime David cuando ambos aspiraron a la candidatura en el año 2000, lo que dejó un amargo sabor en muchos dirigentes que se sintieron burlados.

Ahora están repitiendo la historia, pero esta vez más a la luz pública, con la ropa quitada, y sin poderse esconder, donde el victimario de ayer se convierte en la víctima de hoy, mientras los reeleccionistas han buscado todo tipo de argumento para justificar la reelección presidencial, no obstante que la mayoría de las autoridades eclesiásticas y del país se han opuesto a esa pretensión.

El PRD, en cambio, en el montaje de su convención, pasó la prueba con nota sobresaliente, y ahora trabaja para sellar la unidad y darle participación a todos los sectores internos en los trabajos del Candidato Presidencial. Luce ahora un partido maduro, escarmentado de sus errores pasados, y dispuesto a reconciliarse con su pueblo.

En el pasado los peledeístas se mofaban de las reiteradas rebatiñas de los perredeístas. En el presente se han invertido los papeles, con la diferencia de que ahora el PRD, con su lección aprendida, no se burla de los morados, sino que observa con pena el triste espectáculo que estos últimos están presentando al país.

Ahora los disidentes internos del Gobierno reconocen con sus denuncias que el PRD tenía razón de atacar a la ineficiente administración del presidente Leonel Fernández que ha sumido al país en un mayor grado de miseria, mientras sus funcionarios se enriquecen a costa del sudor del pueblo.

De ahí que ese mismo pueblo se está preparando para darle una respuesta contundente al PLD el 16 de mayo del 2008, para pagarle con la misma moneda con que los morados compraron su pase al poder: “¡E’ PA FUERA QUE VAN!