El PLD y la sindicatura de Santiago

La lucha por la sindicatura de Santiago sigue siendo tema de controversia para la concertación de una alianza electoral entre el Partido de la Liberación Dominicana y el disminuido PRSC. Parecen válidos y convincentes los alegatos de la dirigencia y militancia de los peledeístas de la segunda capital del país que rechazan de manera casi unánime una nueva reelección de José Enrique Sued, un alcalde que definitivamente luce desgastado y que ya no tiene nada que ofrecerle a la provincia de Santiago.

El PLD tiene magníficos aspirantes en esa importante plaza política, pero además es justo que después de varios períodos sin dirigir y administrar el ayuntamiento que representa el centro de la región más productiva de la nación ahora que los números le favorecen aprovechen la coyuntura. Condicionar un pacto electoral sobre la base de otorgarle la sindicatura de Santiago al PRSC es una especie de chantaje o camisa de fuerza que no debía ser aceptado por el Comité Político del PLD ni por el propio Leonel Fernández.Y para los que están lanzando ataques injustificados contra el doctor Euclides Gutiérrez por oponerse radicalmente a esa imposición, es bueno recordar que fue ese visionario dirigente del PLD el primero que planteó una alianza estratégica con Balaguer y el Partido Reformista, para ello había que tener valor y olfato político.

Las exigencias del PRSC son exageradas y fuera de la realidad; el PLD por razones de gratitud y generosidad le ha ofrecido decenas de diputaciones, sindicaturas, regidurías y algunas senadurías, pero tampoco se puede abusar de las consideraciones porque se podría perder lo más por lo menos, o aplicar el complejo de suicida político.