El PRD para los nuevos tiempos

La consigna es correcta. Muy acorde con los cambios que se han operado en la sociedad dominicana y en el mundo en los diez años que nos han precedido. La misma sugiere que  el PRD debe adaptarse  a esos cambios.

En el plano nacional, cambios económicos, sociales y  políticos. En lo económico basta recordar la sustitución de la economía de agroexportación  por la de servicios que rige hoy; en lo social, las dramáticas transformaciones  en la conducta de una parte apreciable de la gente, particularmente los jóvenes, los nuevos modelos de consumo y de cultura, el auge del consumo de drogas; en lo político, el solo hecho de la desaparición física de los tres grandes líderes Bosch, Balaguer y Pena Gómez y sus  implicaciones en el sistema de partidos reinante.

Estos ejemplos bastan para evidenciar que realmente vivimos nuevos tiempos. Que el PRD debe tenerlo muy en cuenta para entrar en consonancia con lo que quiere la población.   

El dilema del PRD es como transitar adecuadamente por las nuevas realidades sin renegar de su pasado victorioso como agente de cambio y transformación social al lado de los sectores sociales  que tradicionalmente le dieron su apoyo: clases medias y trabajadores, profesionales, muchos de ellos hoy alejados del PRD por las torpezas, mal manejo de sus contradicciones internas y  graves errores en la conducción de la cosa pública en los períodos en que ha estado en el poder, errores  que le han costados tres derrotas electorales consecutivas.

En consecuencia, el PRD necesita oxigenarse. Su nueva dirección debe impulsar la unidad interna con todos los sectores y corrientes que convergen en un PRD nuevo que conserve y mezcle la experiencia con la juventud capaz

Esta sería la clave para avanzar en los nuevos tiempos.