El presupuesto para 2017

A juzgar por el proyecto aprobado ayer por el Consejo de Ministros, el Presupuesto General del Estado para 2017, de 711,399 millones, estará ceñido a las estrecheces de las recaudaciones fiscales deficitarias y la cuestionable calidad del gasto público. Será superior en 47,841 millones al presupuesto de este año, de 663,558 millones, pero los compromisos pendientes -sin contar necesidades que quedarán insatisfechas- requieren mucho más que eso. El incremento beneficiará educación, salud, agropecuaria, seguridad pública y programas sociales, entre otros.
El desglose de las partidas asignadas permitirá analizar a fondo cuáles capítulos han sido tratados con espíritu de justicia, en función de las necesidades reales. Por ejemplo, en el aspecto de la seguridad pública se adelantó que hay una partida consignada a aumentos de sueldos a los miembros de la Policía en función de su desempeño, pero no está claro que la partida aumentada al sector salud contemple el alza salarial que se negocia con los médicos.
Para educación se ha consignado un aumento que se ajusta al crecimiento del PIB. Ese sector recibe desde el 2013 un 4% del Producto Interno Bruto y se sabe que parte de ese aumento estará destinado a atenuar la brecha digital a través de programas escolares que beneficien a los jóvenes. Queda por ver cómo manejará el Congreso esta pieza.

Brugal cree en su gente

En sus 25 años de existencia, la Fundación Brugal ha demostrado que hasta en los rincones más apartados del país hay seres que cultivan una fuerte voluntad para arrimar el hombro y ser solidarios con el prójimo. En ese tiempo, la fundación ha premiado a 125 organizaciones e instituciones que fomentan por diversos medios el crecimiento humano en sus respectivas comunidades, y ha otorgado becas a cientos de estudiantes meritorios para que puedan cursar carreras universitarias y así integrarse a la vida económica.
Los miembros de la Fundación Brugal buscan y localizan a estos núcleos humanos hasta en los lugares más recónditos del país para premiar su trabajo y apoyarlos para que continúen creciendo y haciendo crecer sin esperar más reconocimiento que la satisfacción del deber cumplido. Y Brugal cree en eso.