El príncipe negro

Bueno, mucha gente, casi todo el mundo, está en estos días pendiente de la presentación en público del hijo de Harry y Meghan. Como todos sabemos, este nieto de Diana tiene unos abuelos negros por parte de madre. Los abuelos por parte de padre son blancos.
Los cubanos recuerdan, eso espero, “Mis dos Abuelos” de, Nicolás Guillén. Los dominicanos, aquel libro de Corpito Pérez Cabral, “La Comunidad Mulata”.
Y yo recuerdo, que algún colega locutor, en La Habana precastrista, supongo que sin mala intención, a mí me dijo que yo “estaba pasando por blanco”. Y yo le dije que mientras pudiera pasar no habría nada problemático para mí.
Bueno, lo más probable es que el hijo de Harry y Meghan también sea blanco como yo, y séptimo en la línea de sucesión de la corona británica. Pero supongo que, unos cariñosamente, como los Bush llamaban “negritos”, a los hijos de Jeb y su esposa mejicana, y otros para buscarle “los tres pies al gato”, a este nieto de Diana de seguro lo llamarán el Príncipe Negro. Y ocurre, que a la corona británica muy bien que le ha venido el ingreso a la vieja casa real de la bella y talentosa mulata americana.
Y hasta parece que el Príncipe Carlos ha salido beneficiado también. Esa impresión pueden dar sus últimos viajes. Aunque pienso que muy pocos le han perdonado su conducta matrimonial que se entiende afectó de un modo muy negativo a la bella y joven Diana.
Y hasta algunos piensan que la reina con sus 92 años encima, demora su renuncia, esperando quizás algo que le permita un buen argumento para pasar el cetro, no al hijo, sino al nieto. Al hijo de Diana.