El Protocolo contra el trabajo forzoso entrará en vigor en noviembre de 2016

P2

Ginebra. El protocolo para la eliminación del trabajo forzoso y la esclavitud moderna, adoptado en 2014 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entrará en vigor el 9 de noviembre de 2016.

La puesta en marcha de este instrumento jurídico dependía de que dos estados miembros lo ratificaran y, después de Níger, Noruega ha sido el segundo país en aprobarlo, según un comunicado emitido hoy por la organización.

Este instrumento que se aprobó el 11 de junio del año pasado, adapta la Convención número 29 de la OIT sobre Trabajo Forzado, que data de 1930, y la amplía para incluir, entre otros aspectos, la lucha contra la trata de personas.

“La ratificación de Noruega ayudará a millones de niños, mujeres y hombres que reclaman su libertar y dignidad. Esta decisión es una fuerte llamada a los otros estados miembros para que renueven su compromiso para proteger a aquellos forzados a trabajar, sin importar donde se encuentren”, declaró el director general de la OIT, Guy Ryder, en un comunicado.

Según los últimos datos con los que cuenta la OIT y que datan de 2012, se estima que el número de personas víctimas del trabajo forzoso, de la trata y de la esclavitud moderna en el mundo asciende a 21 millones.

El trabajo forzoso de estos 21 millones de personas genera ganancias anuales ilegales de 150.000 millones de dólares.

Según informes de la OIT, más de la mitad de estas víctimas de trabajo forzoso son mujeres y niñas, especialmente en actividades domésticas y explotación comercial sexual, mientras que los hombres y los niños son explotados en la agricultura, construcción y minería.

Pese a que Asia-Pacífico es la región donde se concentra el mayor número de trabajadores forzosos, unos 12 millones (56 %) del total, la organización internacional señala que según sus estudios, la esclavitud moderna no es un problema exclusivo de los países en desarrollo.