El que calla otorga

MANUEL A. GARCÍA SALETA
Nosotros estamos sorprendidos y avergonzados de todas las acusaciones y señalamientos que expresaron los curas durante los días de la Semana Santa recién pasada, al gobierno del presidente Leonel Fernández y a sus funcionarios, de una forma tan desconsiderada e irrespetuosa hacia la máxima autoridad como es la del Presidente actual de la República Dominicana; además sorprenden al pueblo dominicano cayendo en el plano político, tratando de desacreditar al gobierno, que mal o bien ha tratado de restablecer una democracia auténtica y verdadera en la República Dominicana, después del desastre que dejaron los que nos gobernaron en la pasada administración, presidida por Don Hipólito Mejía. Esos obispos están dando la impresión de estar  identificados con otros candidatos que quizás le han ofrecido mejores oportunidades y ese es un derecho que nadie se lo puede negar, pero no deben hacerlo en un momento que se suponía que todos los cristianos teníamos que estar orando y clamando a nuestro Dios e imitando a Jesús que ofrendó su vida, dándonos un ejemplo de sacrificio, de moral y ética, forma que él ejerció su postulado, demostrando así que no es el oro o la riqueza sin límite que puede ayudar a los desposeídos y a los necesitados, sino por el contrario es yendo donde ellos; alentarlos y dirigirlos para que cojan el camino que los llevará donde está Dios que será siempre nuestro salvador.

Espero que el gobierno en pleno presidido por el Dr. Fernández le dé una explicación a su pueblo con relación a lo dicho por los curas y obispos, y una respuesta contundente a los acusadores, demostrando que todo lo expresado por esos sacerdotes no está fundamentado en verdades sino que tiene tintes de política barata.

No estamos sugiriendo pleitos con la Iglesia pero si que el Presidente, con la mesura que lo caracteriza, aclare esa situación porque le puede hacer mucho daño a sus pretensiones reeleccionistas.