El sector eléctrico, y sin embargo se mueve

En los últimos meses el sector eléctrico nacional, ha venido experimentando evidentes dificultades. El suministro eléctrico, que había estado siendo abastecido en más del 80% de la demanda, ha experimentado innegables altibajos. Su punto más crítico se alcanzó a finales del mes de octubre, cuando el déficit de suministro llegó a un 49% de la demanda.

Las prolongadas interrupciones afectaron la calidad de vida y el desempeño productivo de amplios sectores nacionales. Debido a esto, las quejas y los reclamos generalizados de solución de los problemas del sector eléctrico alcanzaron un elevado nivel de resonancia. Sin embargo, conviene destacar las causas que las motivaron.

Lo primero que hay que dejar claramente establecido es que el sistema eléctrico operó de manera satisfactoria por más de dos años y medio. El último incremento tarifario fue en diciembre 2005. La tarifa se ha mantenido congelada por casi tres años, a pesar de que el barril de fuel oil alcanzó los $107 dólares. Asimismo, el número de circuitos 24 horas pasó de 155 en abril 2005 a más de 300 en mayo 2008. El suministro eléctrico promedió durante ese período un 85.9%. En resumen, más luz, por el mismo precio y durante más tiempo. Por tal motivo, el tema eléctrico y los apagones prácticamente desaparecieron de las páginas de los periódicos. Las encuestas Gallup de noviembre 07 y abril 08, sólo le asignaban un 32% de percepción ciudadana como uno de los principales problemas nacionales.

Sin embargo, a pesar de haber podido saldar satisfactoriamente todas las facturas corrientes hasta el mes de julio, el sector entró en un laberinto de dificultades financieras, fruto del desmesurado incremento de los precios de los combustibles. Por ejemplo, durante los meses de agosto y septiembre la factura de los generadores ascendió a $188 y US$192 millones de dólares, cuando en julio fue de unos US$120 millones. Un incremento adicional de alrededor de $130 millones de dólares. Por esta razón, a pesar de haber sido transferidos puntualmente los recursos presupuestados, el déficit de caja generado impidió una logística adecuada de suministro de combustibles. Esto hizo que algunas unidades operaran por debajo de sus niveles habituales, mientras que otras simplemente tuvieron que salir de operación, hasta reabastecer sus niveles de combustibles.

Dos aspectos adicionales contribuyeron con la precariedad de suministro de los últimos meses. El primero, la salida por mantenimiento programado, de las unidades de AES Andrés, Itabo II y San Felipe, en Puerto Plata. El segundo, los cuatro fenómenos atmosféricos que afectaron de manera consecutiva la nación, durante los meses de agosto y septiembre.

Podría en consecuencia colegirse, de manera objetiva, que el sector ha colapsado? Que la crisis ha superado los esfuerzos desplegados por las autoridades del sector y que la misma es una muestra del fracaso del gabinete eléctrico? Pienso que no. Sin embargo, la ciudadanía tiene la última palabra. No obstante, seguiremos tomando las medidas correspondientes para enfrentar con éxito las coyunturas por venir. En este sentido, como medida de corto plazo estamos asegurando la logística de suministro de combustible –en coordinación con la CDEEE- para abaratar los costos de producción y reducir el subsidio estatal.

De igual manera, para compensar la salida de unidades generadoras, se está gestionando la adición de reserva adicional de generación, especialmente, en la zona del Cibao para la primavera del 2009. En el área de distribución, comenzaremos a aplicar las sanciones legales contra el hurto de la electricidad a principio del próximo año. De este modo, mediante la incorporación y regularización de usuarios, así como sancionando las infracciones, esperamos incrementar el Indice de Recuperación de Efectivo -68% en octubre- para garantizar la auto-sostenibilidad financiera del sector.