El sufrimiento en el trabajo puede llevar hasta al suicidio

estres

PARÍS. Habla con la voz de asombro de quienes, después de una conmoción, dudan aún de lo que han vivido: “Yo era una persona activa y jovial y sin embargo tuve ganas de tirarme por la ventana” dice Fabienne Godefroy, exempleada del grupo La Poste, los correos franceses.

Los trabajadores del sector terciario en Francia están cada vez más expuestos a riesgos psicológicos por el entorno supercompetitivo, la presión sobre el ritmo de producción y el acoso.

Los gabinetes de expertos así como el “Observatorio del Estrés” en las empresas, creado hace unos años para alertar a las autoridades de este problema, tratan de prevenir esos riesgos.

Pese a que Francia es uno de los países donde los asalariados están más protegidos por la ley y por los sindicatos, sobre todo en las grandes empresas, cada vez son más frecuentes las largas bajas por enfermedad, el agotamiento profesional (“burn out”) y los suicidios.

“Sí, querer suicidarse a causa del trabajo es algo que existe” dice Fabienne Godefroy, de 41 años, víctima durante dos años de acoso moral y sexual en su su oficina de correos de Toulouse (sur). Sufrió anorexia severa (perdió 30 kilos) y una forma de paranoia.

Desde hace meses está de baja por enfermedad y es atendida por dos psicólogos. Cuenta que su jefe directo y el superior de éste la observaban constantemente, le hacían comentarios obscenos en las reuniones y que recibía llamadas anónimas a su domicilio. Ese acoso la hacía sentirse como “un animal acorralado”. Hasta que no pudo más.