El tango fue profeta en su tierra: uruguaya y argentino ganan Mundial

BUENOS AIRES, (AFP).- Profeta en su tierra, la pareja formada por la uruguaya María Noel Sciuto y el argentino Cristian Sosa sacó a relucir el origen rioplatense del tango y se consagró campeona mundial en la categoría Escenario en el torneo anual en Buenos Aires que atrapa a miles de extranjeros.

“Estoy llorando desde que nos nombraron”, dijo María Noel, una menuda y sensual bailarina, luego de recibir la ovación de las 8.000 personas que colmaron el martes el estadio Luna Park para presenciar la noche final del Festival y Mundial de Tango, convertidos ya en un ícono de la ciudad.

La joven, de sonrisa generosa y enormes ojos marrones, nació en el barrio de Buceo de la capital uruguaya y hace dos años que vive en Argentina. “Llegué al tango a través de unos amigos de Montevideo. Me metieron de a poquito hasta que tomé una clase hace tres años y me entusiasmé.

Luego vine a vivir a Buenos Aires y de la mano de mi ‘maestro’ Mario Morales, estoy aprendiendo”, señaló esta montevideana de 25 años. La pareja representó a la Ciudad de Buenos Aires en el certamen y sorprendió al público, entre ellos muchos turistas y conocedores del dos por cuatro, bailando una versión de “El gordo triste”, cantada por Roberto ‘Polaco’ Goyeneche, cuando la mayoría de las parejas bailan música orquestada.

“Nos entusiasmaba bailar un tema cantado, aunque sabíamos que no era lo tradicional”, señaló Cristian, de 25 años, y explicó que comenzaron a bailar juntos hace solo tres meses y se habían preparado especialmente para el certamen de Tango Salón, que ganó el lunes una pareja de argentinos.

 “No nos teníamos mucha fe en Tango Escenario. Teníamos más expectativa en el Tango Salón, pero llegamos sextos. Esta noche dejamos el alma en el escenario y salió bien”, reveló el muchacho, oriundo de la provincia de Buenos Aires.

María Noel y Cristian recuperaron la supremacía originaria del tango, luego de que en los últimos años los extranjeros pisaran fuerte en los Mundiales, como ocurrió en 2011 cuando ganó una pareja colombiana (en la categoría Salón) y una dupla ecuatoriana-argentina (Escenario).

Pasión sin fronteras. Pero aún sin ganadores no rioplantenses en esta edición, esta pasión parece no tener fronteras, como lo demuestra el amor por el tango que sienten Taya, de 20 años, y Dmitry, de 24, dos moscovitas que fueron laureados como pareja extranjera con mejor puntaje en Tango Escenario bailando “Los Mareados”, del poeta Enrique Cadícamo.

Desprovista ya de su sensual vestido negro con transparencias y sus sandalias de taco altísimo y afilado con los que parecía imponente en el escenario, Taya se presentó en calzado deportivo y ropa informal para hablar con los periodistas.

Ella misma traducía al inglés las declaraciones en ruso de su compañero. “Es nuestra primera vez en Buenos Aires y en el Mundial de Tango”, dijo la joven y aseguró que la pareja ganadora del argentino y la uruguaya merecen la distinción.

“Es una pareja muy fuerte. Son muy buenos, pero nos gustó también cómo bailamos y hemos disfrutado bailar juntos”, agregó. “En Moscú mucha gente baila tango, de todas las edades, pero en particular muchos jóvenes”, señaló Taya.

Dmitry, que se desplazó con gran soltura enfundado en un traje negro cruzado y brilloso y con moñito negro, es profesor de tango en la capital rusa. En la final de Tango Escenario compitieron parejas de Argentina, Japón, Rusia y Colombia.

A diez años de su inicio, el Festival y Mundial de Tango de Buenos Aires se han convertido en una auténtica celebración popular, en la que se presentan orquestas, músicos y cantantes y, sobre todo, a la que miles de personas de todas las edades se vuelcan a las pistas de baile para disfrutar el dos por cuatro.

En la noche de cierre y en las dos semanas que duró la fiesta tanguera, se realizaron homenajes al reconocido compositor y bandoneonista argentino Astor Piazzola, fallecido en julio de 1992. La imagen de uno de los grandes renovadores del tango, reproducida en varias pantallas gigantes en el estadio, recibió una ovación por parte del público, en medio de los acordes de “Adiós Nonino”, una de las piezas más conocidas del músico.

Además, se reconstruyó para la ocasión el “Octeto electrónico”, creado por el compositor en la década de 1970, que ejecutó “Otoño porteño” y “Primavera porteña”, con el nieto de Piazzola, Daniel, en la batería. Unas 60 parejas disputaron las finales del Mundial de Tango provenientes de Argentina, Uruguay, Bélgica, Canadá, Colombia, Rusia, Estados Unidos, Chile, México, Venezuela, Portugal, Japón y Singapur.