El TLC se queda en la sala de espera
Su postergación podría durar hasta junio
del año que viene

POR FAUSTO ADAMES
El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-RD), enfrenta una fuerte oposición en el seno de Norteamérica, que podría postergar, y, en el mejor de los casos para el país, lograr una revisión o total renegociación de este importante acuerdo comercial suscrito entre ambas naciones.

El mismo enfrenta la oposición de los azucareros por el caso del sirope de maíz y la cuota centroamericana, a los textileros y sindicalistas por su posición en cuanto a la protección del mercado laboral y por los representantes y legisladores, por su debilidad en cuanto a las disposiciones de los recursos naturales y medio ambiente.

El TLC tiene oposiciones internas muy fuertes de parte de los azucareros norteamericanos, que se oponen a la cuota lograda por Centroamérica, como también se encuentra el caso de los textileros que se oponen al mismo, además del hecho de que legisladores que entienden que el acuerdo de ese país con Centroamérica es muy débil en términos de medio ambiente y protección laboral, de acuerdo con las informaciones suministradas por Luis Manuel Piantini, ex vicegobernador del Banco Central y actual asesor de la Cancillería.

Para Piantini, la mayor traba del acuerdo “es que el mismo no cuenta con la cantidad necesaria de legisladores para que pase”. “Al acuerdo le falta de 30 a 35 votos para que pueda pasar, además del elemento político”.

En su opinión “parece que ahora mismo, no es conveniente para la administración del presidente Bush, remitir el acuerdo para su discusión en el Congreso de EEUU por la oposición que también tienen los sindicatos norteamericanos, al acuerdo”.

A su juicio, este acuerdo tiene la oposición de una serie de sectores complejos, y por tanto, no se puede señalar el caso del sirope como el causante o detonante de que las autoridades norteamericanas no lo hayan sometido a la aprobación del Congreso de su país.

Entonces, a su entender, se ha presentado una situación que “lo mejor que se puede hacer es esperar lo que sucederá en la política norteamericana”.

“Y como algunos han señalado, si hay alguna apertura en una eventual nueva administración que exigiría una renegociación del acuerdo, entonces los sectores dominicanos, que han presentado oposición a algunos aspectos del acuerdo, deberían prepararse para cuando suceda esa posibilidad de que el acuerdo sea revisado, si es que se llega a este punto”, explica.

De acuerdo con Piantini, hay algunos sectores de EEUU que señalan que el acuerdo puede postergarse y ser sometido durante el primer semestre del año próximo, mientras otros entienden que podría ser después de las elecciones, es decir en el período comprendido entre las elecciones y Navidad, dónde en algunas ocasiones se debaten temas para ser discutidos por un cuerpo legislativo que no es muy completo, porque muchos legisladores se mantienen en sus Estados para esta temporada, y este lapso podría ser utilizado para someter a conocimiento el acuerdo.

“Pero tal parece que hay temas mucho más importantes en la legislatura norteamericana para ser discutidos en este período, y por tanto, la mayoría estima que el acuerdo será sometido a conocimiento del Congreso después de febrero o marzo del año próximo”, explica Piantini.

LAS ZONAS FRANCAS Y EL TLC

En cuanto a las zonas francas, Piantini observa que el problema de este sector estriba mucho más allá del CAFTA-RD.

Según su criterio, las zonas francas se han estancado en los últimos años y su problema mayor comenzaría a partir del año que viene, cuando se eliminen las cuotas en base al acuerdo multifibra.

“Luego de esta eliminación los países asiáticos, como China y Vietnam, tendrán mayor capacidad de entrar al mercado norteamericano”, sostiene.

Pero el empresario de zona franca, Juan Betances, opina lo contrario, pues entiende que el CAFTA-RD sería muy beneficioso, no tan solo para las zonas francas, sino también para todos sectores del país, puesto que para mejorar las relaciones entre ambas naciones, es importante que haya una señal “de que estamos en capacidad de garantizar los términos del acuerdo”.

Betances, quien es presidente de la Asociación de Empresas de Zona Franca La Armería de San Cristóbal, piensa que si se aprueba este acuerdo, el país sería el mayor beneficiado, porque tendría la oportunidad de elaborar y exportar el paquete completo en el renglón de textiles, es decir las telas y sus componentes.

Según Betances, el sector de zona franca podría lograr un crecimiento de un 20% anual, “lo que significa que en tres años, estaríamos exportando más de US$5,000 millones anuales”.

En su opinión, el CAFTA-RD representará para el país más de US$3,000 millones anuales, como también más de 200,000 empleos directos e indirectos.

ZONA FRANCA DE SAN CRISTÓBAL

Según Betances, la zona franca que preside cuenta con 14 empresas en las cuales laboran unos 3,700 empleados. Estas empresas se especializan básicamente en textiles.

Betances afirma que la zona franca que integran La Armería gastan unos RD$5 millones semanales, sólo en las nóminas de sus empleados y generan unos RD$100 millones mensuales para la economía de San Cristóbal.

A su juicio, las zonas francas en general generan entre RD$1,200 a RD$1,300 por cada trabajador en nómina semanalmente, incluyendo beneficios marginales, lo que significa que unos US$80 a US$100 en promedio por cada trabajador, ingresan a la economía dominicana.