El uso de una “jerga”

Desde que el lenguaje aparece como una de las formas más extraordinarias de la creación humana, que nos sirve para expresar nuestros pensamientos, acciones y sentimientos, en las distintas civilizaciones ha tenido lugar un fenómeno derivado de éste que toma forma muy particular: la jerga.
Puede ser el resultado de una manera específica de hablar en una región. En la jerga popular se emplean palabras claves que son comunes para pueblos del mismo origen étnico. Profesionales de la medicina, de ingeniería y comunicación, por solo citar esos tres, a través de la jerga establecen una comunicación entre ellos.
El habla y la escritura son dos formas concretas principales del lenguaje del que nos valemos para comunicarnos, aunque contamos con otras métodos para comunicarnos en nuestro medio.
La palabra escrita y el lenguaje oral han devenido en el país en una “jerga” cuyo uso más cotidiano y, en un espectro cada vez más amplio, sustituye nuestro idioma amenazándolo por su pobreza. De los mini mensajes y de otras aplicaciones de que disponemos en los teléfonos inteligentes, extraigo algunas expresiones de nuestros jóvenes. Sobre la escritura del idioma, hay que dedicar otros artículos.
De acuerdo con esta nueva “jerga”, lo que intenté en los párrafos anteriores fue darle “cotorra” o “muela” (convencer) a mis lectores para hacerlos partícipes de la preocupación, que para ese segmento de la población, lo dicho aquí no es más que una “cura” (motivo de risas).
Una persona que busca el dinero realizando cualquier labor, es un “joceador”, expresión que no es propia del castellano y constituye una deformación del verbo hocear. Del sustantivo hocico deriva en el habla popular “jocico”. De ahí el verbo hocicar.
¿Quién no tiene un grupo de amigos para hacer tareas, ir de fiesta, entretenerse o realizar deportes?; entonces, Fulano tiene un “coro”. “Mengano es mucha espuma y poco chocolate”, reza el refrán. En esta jerga se le llama “paquetero” o “bultero”. La mujer que utiliza sus encantos para granjearse dinero y bienes a cambio de sexo la denominan “chapiadora”. Cuando escuches decir tengo un “nueve” significa un “pana” o “Bi” (amigo).
En ese lenguaje marginal es muy común la expresión, Fulano se ganó la “paca” (dinero), se compró una “pinta” (ropa a la moda) y anda con una “planta” o “máquina” (una mujer elegante) que se la “levantó” “montándole” “cotorra” (enamorándola).
Si por el visible progreso de Mengano, Perencejo se “killa” significa que se enojó, pero resulta que quien tiene esos bajos instintos, en la “jerga” en cuestión es una “rana”, persona que no vale la pena. Es un glosario muy amplio de pobreza lingüística que incluye “guaremate” (persona sin clase, lambona), “chapa” (trasero).