El uso temprano de insulina en pacientes diabéticos ayuda a proteger el páncreas

Tanto  la insulina así como los hipoglicemiantes orales son medicamentos que se utilizan en el tratamiento de la diabetes mellitus, pero el uso de uno u otro depende mucho del tipo de diabetes y la condición del paciente. Normalmente, cuando alguien es diagnosticado con la tipo II (DM2), el especialista indica un tratamiento de administración oral. Y en el sentido contrario, la insulina.

Pero, como expresa Franklin Peña, médico internista del Centro de Diagnóstico, Medicina Avanzada  y Telemedicina (Cedimat), el uso de esta última, no solo se recomienda a pacientes con diabetes tipo I: “También a los pacientes con diabetes mellitus tipo II, que normalmente inician su tratamiento con medicamentos orales, se les puede indicar insulina como  forma de protección pancreática, a esto se le llama insulinización temprana”, señala Peña.

Explica que el uso de insulina permite el descanso y recuperación de las células que a nivel del páncreas (células beta) producen insulina.  Pero, ¡ojo!, no a todos los pacientes de diabetes tipo II se les debe administrar insulina.

“Es considerada en circunstancias en que este paciente, por la razón que sea (obesidad, descontrol en los alimentos, sedentarismo) no responda muy bien a los hipoglicemiantes orales.

“La insulina en estos pacientes puede medicarse conjuntamente con los medicamentos orales.  Recuerde que cuando usted le administra insulina al organismo las células productores del mismo descansan”.

Igualmente, indica que si el paciente diabético tipo 2 se acoge a las recomendaciones (control de alimentos, control del peso, apego a su medicamentos y hacer ejercicios), “es posible que los niveles de glicemia sean controlados con el uso de los hipoglicemiantes orales”.

“Lo que se busca con estas recomendaciones es proteger la vida de las células pancreáticas productoras de insulina (células beta) y mantener una mejor calidad de vida”, indica el médico internista.

Síntomas de la diabetes. Peña señala que los principales signos que puede presentar una persona diabética son: polidipsia (tomar mucha agua),  mucha sed; polifagia (comer mucho sin sentir saciedad), pérdida de peso a pesar de comer mucho, debilidad general, poliuria (orinar mucho), irritabilidad, trastornos en la visión, fatiga, hormigueo, piel seca, aparición de frecuentes infecciones de orina y/o vaginales, disminución de la libido en la mujer y de la potencia en el hombre, entre otros.

Tipos. En una forma simple, el doctor Franklin las clasifica en diabetes tipo 1, que da inicio en el paciente joven y tiene una etiología inmunitaria.  “Se debe a la destrucción de los islotes de Langerhan, donde están las células beta, por linfocitos T, entonces el cuerpo deja de producir insulina y hay que administrarla”.

En cambio, la tipo 2 se presenta en el adulto. “En este tipo de diabetes el cuerpo aun produce insulina, pero es insuficiente o no realiza el trabajo adecuadamente. Se ha acuñado el término “resistencia a la insulina”, para esta condición”, dice. Como en este tipo de diabetes el paciente aun produce insulina, “utilizamos medicamentos vía oral para el tratamiento, los mismos inducen al páncreas a producir más insulina o eficientizan su uso por el organismo”.  

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Recomendaciones

El especialista aconseja, entre otras cosas, controlar el peso, (no es asunto de dieta, sino de comer adecuadamente). Además, ejercitarse diariamente, vigilar sus antecedentes familiares, hacerse exámenes médicos por lo menos una vez al año, recordar que la diabetes afecta todo el organismo y entender que sentirse bien no es suficiente para asegurar que presenta un buen estado de salud.